- Los casos registrados en el país son inferiores al año anterior, pero en zonas como Nueva Segovia y Chinandega sí se reportan más enfermos
- La circulación de varios serotipos o virus aumentan posibilidades de contraer dengue hemorrágico
Amalia Morales [email protected]
Los meses de lluvia que aún le quedan a 2002 amenazan con aumentar el número de enfermos por dengue, que hasta la semana pasada fue menor al año anterior.
Juan José Amador, director de Vigilancia Epidemiológica del Ministerio de Salud (Minsa), reconoció que en el período comprendido entre septiembre y noviembre, cuando arrecian las lluvias, los casos pueden aumentar.
El año pasado, durante ese trimestre y hasta diciembre, murieron 14 personas. A mediados de septiembre de 2001 (semana 35) sólo había siete decesos, recordó Amador. A diferencia del año anterior, en este año el número de fallecidos ha disminuido a cuatro. Sin embargo, no se descarta que la cifra pueda dispararse si hay temporales (lluvia copiosa y persistente).
De las muertes, tres han ocurrido en Managua y una en Granada. Los infestados fueron menores de edad, quienes han recurrido a la atención tardíamente, apuntó el epidemiólogo.
El Aedes Aegypti (el transmisor de la enfermedad) ha puesto en cama a 917 personas en el país, 108 menos en comparación con el período anterior.
Los casos de dengue hemorrágico también descendieron. El año pasado para estas fechas se contaban 128 casos. Esta vez se han reportado 85, a pesar que circulan varios serotipos o virus de la enfermedad, que por la frecuencia aumentan las probabilidades de ser agresivos y causar sangrados en quienes la padecen.
VIRUS TIPO IV EN RÍO SAN JUAN
Amador explicó que hace mes y medio en el municipio de San Miguelito, en Río San Juan, se detectó el virus de tipo cuatro, del que no se tenía noticias en la región centroamericana.
El epidemiólogo reconoció que a la propagación de la enfermedad contribuyen los desplazamientos poblacionales.
También influye la cercanía con regiones afectadas por ese mal. En el caso de Nicaragua se han identificado como propensos los departamentos fronterizos con Honduras, país vecino donde la enfermedad ha alcanzado cifras alarmantes.
Las autoridades sanitarias de ese país han registrado más de 100 casos sospechosos por semana. Hasta hace un mes, el registro era parecido en Nueva Segovia, donde se elevaron a 120 las sospechas de casos, según relató Amador.
En Chinandega también se detectó y sofocó un brote temprano, apuntó el médico.
ALCALDÍAS, ALIADAS CLAVES
Para combatir el dengue en la recta final del año, las autoridades de Salud planean aliarse con las 154 alcaldías del país.
Otros actores claves en el control de la enfermedad son el Ministerio de Educación, la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) y el Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente (Marena). Con todos ellos el Minsa prevé estrechar vínculos los próximos días.
A lo interno, el Minsa ha entregado 5,950,000 córdobas a los 17 Silais (Sistema Locales de Atención Integral en Salud) del país para reforzar la ofensiva contra el dengue.
EPIDEMIA EN EL ISTMO
En Honduras y El Salvador el dengue ha sido un dolor de cabeza para las autoridades, que se prolonga desde 2001. Y en Costa Rica, el brote epidémico también ha alcanzado niveles alarmantes en algunas provincias.
Hasta finales de julio, en El Salvador habían fallecido nueve personas, en Honduras por lo menos una docena. Ambos países han declarado estado de emergencia en algunos departamentos.
Frente a ese panorama, las autoridades sanitarias nacionales han reforzado la vigilancia en las zonas fronterizas.
La Organización Panamericana de la Salud, OPS, se mantiene alerta y sigue de cerca el comportamiento de la epidemia en la región.