- No hizo una pelea grandiosa frente a Vargas
Edgard Tijerino M.Enviado especial [email protected]
LAS VEGAS.- La sabiduría boxística de Emanuel Steward no puede ser sometida a discusión. Eso es tan obvio como la belleza de Roma vista desde cualquier ángulo, pero, no implica que obligadamente tengamos que estar de acuerdo con sus puntos de vista.
“No los tengo aquí para que compartan mis consideraciones, sino para escuchar las de ustedes… Naturalmente, seré yo quien tome la decisión, pero quiero escucharlos”, decía Napoleón a sus asesores, y no comparto la opinión de Steward sobre el “evidente declive” de Oscar De La Hoya.
Cierto, nadie escapa al paso del tiempo, pero, a los 29 años, pese a los constantes riesgos que ha corrido y las cruentas batallas por las que ha atravesado, De La Hoya sigue siendo uno de los púgiles más impactantes y efectivos que podemos ver en acción.
En el aereopuerto de Las Vegas, Steward se saludó con el presidente de la AMB, Gilberto Mendoza, y con la presencia inoportuna pero inevitable del cronista, cambiaron impresiones.
“Fue una buena pelea, pero no grandiosa”, dijo Steward saltando encima de la humeante excitación que cobijó al Hotel Mandalay la noche del sábado. Este señalamiento de Steward es admisible, en tanto peleas como Trinidad-Vargas y De La Hoya-Mosley fueron superiores sin alcanzar la grandiosidad de Hearns-Leonard o Hagler-Leonard.
Pero cuando Steward dice: “Veo a Oscar deslizarse hacia el declive y sería bueno recomendarle que seleccione con mucho cuidado sus próximos rivales porque ya no es el mismo”, quedan abiertas las puertas para discutir, aun con un conocedor tan profundo del boxeo.
Veamos: La capacidad de asimilación de Oscar sigue siendo un estupendo soporte para sus habilidades y experiencia. Soportar las embestidas de Vargas en los primeros asaltos y mostrar esa vitalidad fuera de serie en el asalto 11, cuando los huesos comienzan a crujir y el oxígeno a debilitarse, es un indicativo que físicamente, De La Hoya está muy bien. Necesitar sólo tres meses de intenso adiestramiento para alcanzar esa condición física, es otra señal inequívoca de la vigencia de sus facultades, aun admitiendo que Vargas no es flexible como Quartey y Mosley y no tiene esa respuesta autoritaria con golpes rectos que usa Tito, la mano izquierda de Oscar estuvo activa, precisa y dañina, como pocas veces, y su derecha ha evolucionado como lo remarcó en la conferencia de prensa.
Steward dice que subir el hombro como recurso defensivo dejando caer un brazo, no tiene utilidad. Bueno, depende del rival. Contra Mosley, De La Hoya nunca lo hizo, y frente a Trinidad, usó la distancia. En cambio, durante la segunda pelea con Chávez, sí lo hizo un par de veces. Vargas no es muy certero con sus rectos y su swing necesita ajustes, pero esas fallas las compensa con su fiereza en las arremetidas, y De La Hoya supo cambiar de perfil constantemente.
Considera no prudente Steward enfrentar a De La Hoya con Trinidad o Mosley, pero esas son dos posibilidades viables. Alguien dijo que Trinidad no saldrá de su retiro, pero si lo hace pensaría en Hopkins, lo cual es tonto teniendo a De La Hoya pendiente. En tanto, pese a las derrotas ante Forrest, el ágil y bravo Mosley está en capacidad de ofrecer con Oscar un gran espectáculo.
OPINIONES
-Carlos Irusta de Argentina: De la Hoya sigue siendo una gran atracción por su boxeo y carisma. Contra Vargas demostró que tiene suficiente cuerda.
-Norberto Longo de Telemundo: Otra gran pelea y otro gran triunfo de Oscar… Fue golpeado en principio pero se acomodo rápido y pasó a prevalecer. Un peleador de recursos con consistencia, es difícil de vencer.
-Jorge Pérez de Puerto Rico: Supo cerrar como debió hacerlo con Trinidad. Pienso que su demostración contra Vargas indica que seguirá un buen rato… Por cierto que el boxeo lo necesita.
-Gilberto Mendoza, Presidente de la AMB: Me gustó ver a De La Hoya reaccionando a un inicio muy peligroso… Vargas mostró lo suyo y la pelea estaba muy cerrada hasta el noveno asalto.