Donaldo Díaz Díaz [email protected]
Todos dicen que para desarrollar el país se necesita de capital, pero, he aquí lo discordante, en el uso de este término económico, en el lenguaje general.
Los economistas en la actualidad, así como los maestros de la economía clásica muestran diversas discrepancias con el concepto económico de capital. Hasta el punto de entender que no existe un significado fijo de este término.
A toda clase de cosas se le llama capital y así vemos hoy día que el dinero, bonos, acciones y otras cosas con valor de cambio se les llama vulgarmente capital, dichas cosas representan el poder de adquirir alguna porción de riqueza, pero no son ni verdadera riqueza ni verdadero capital, la prueba es que si se destruye todo el dinero en el país la riqueza no disminuiría ni por un instante.
También oímos hablar de capital humano, constituye un barbarismo el empleo así de este término, capital, deriva del latín per cápita (por cabeza), cuando la riqueza de un individuo se medía por cabezas de ganado y en el uso científico, el término capital es parte de la riqueza dedicada a producir más riqueza, por lo tanto es material, producido por el esfuerzo humano, capaz de satisfacer los deseos y con valor de cambio.
Entonces no existe capital humano, porque las personas no pueden ser consideradas un producto del trabajo o sea objeto de riqueza.
Todo capital es riqueza, es un producto del esfuerzo humano y para ser producido se necesita de los factores económicos de tierra y trabajo. Así vemos el ejemplo estadounidense, que en sus inicios, los inmigrantes no necesitaron de capital para iniciar su desarrollo económico, ellos mismos crearon su capital, lo que necesitaron, fue, todas las oportunidades naturales abiertas al trabajo.