Marcelo José Figueroa, primer secretario de la Comisión de Defensa y Gobernación.

Van “hasta home” con la ley

Moisés Martí[email protected] Según Marcelo José Figueroa, diputado sandinista, y primer secretario de la Comisión de Defensa y Gobernación, esta ley busca precisamente la creación de mecanismos y controles para evitar que la industria del juego se convierta en una plataforma para el lavado de dinero producto del narcotráfico. De acuerdo con Figueroa, esta ley, que […]

Moisés Martí[email protected]

Según Marcelo José Figueroa, diputado sandinista, y primer secretario de la Comisión de Defensa y Gobernación, esta ley busca precisamente la creación de mecanismos y controles para evitar que la industria del juego se convierta en una plataforma para el lavado de dinero producto del narcotráfico.

De acuerdo con Figueroa, esta ley, que fue propuesta por el entonces presidente Arnoldo Alemán el dos de agosto del año pasado, es vista como uno de los motores para impulsar una industria que se está convirtiendo en uno de los principales atractivos turísticos.

“Promueve las actividades turísticas, y crea una serie de normas con el fisco porque actualmente no tiene reglamentado todo lo que tiene que ver con la materia fiscal. Pueden ser exonerados de algunos impuestos relacionados con los activos necesarios para establecerse, como todo lo que tiene que ver con cada sala de juego y máquinas tragamonedas”, comenta.

“Esta ley, si lo vemos desde el puntos de vista político-social, efectivamente es una ley polémica, pero se está partiendo de que es una industria que ya existe, que da un servicio a determinado sector del mercado que es el turismo que viene a Nicaragua”. agrega.

Según el parlamentario, algunos de los aspectos a los que se refiere la ley es que los casinos deben estar ubicados en hoteles, sectores turísticos, y en locales óptimos con condiciones de seguridad e higiene.

Asimismo, establece la prohibición del ingreso a menores de edad, la oferta de otros tipos de espectáculos nocturnos que no sean las maquinas tragamonedas o las salas de juego, y estar a determinadas distancias de escuelas, estaciones de Policía, iglesias y centros de salud.

“El espíritu de la ley está dirigida como un incentivo turístico, y el crear medidas de seguridad, y control para evitar que se nos meta dinero lavado del narcotráfico”, comenta Figueroa.

Lotería relegada

No obstante, el parlamentario reconoció que este anteproyecto de ley no contempla beneficios para la Lotería Nacional.

“El 50 por ciento de lo recaudado queda a la caja única del fisco. El 25 por ciento a las alcaldías. Esos son los impuestos directos que pagan las máquinas tragamonedas y salas de juegos. Luego, un diez por ciento es destinado para la capacitación de técnica policial para la vigilancia de este tipo de negocios y el resto destinado a aportes para el Ministerio de la Familia,”, señala Figueroa.

“El monto de lo que se cobra en impuesto es de 15 dólares mensuales por cada máquina tragamonedas y 150 dólares por cada mesa de juego. Eso podría significar un ingreso de un millón de dólares mensuales al fisco con la industria actual, sin contemplar los que se puedan percibir cuando se abran nuevos negocios”, declara Figueroa.  

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