- La madre de los niños es acusada de haber envenenado a su marido
Carlos Martínez Morán [email protected]
Los niños envenenados por su padre con pastillas de curar frijoles, se recuperan satisfactoriamente en el Hospital La Mascota.
Un familiar cercano a los menores, informó que Tania Haydée y Alberto Moisés Mayorga Sandoval, lograron ayer despertar del profundo letargo que les sobrevino por la ingestión del terrible veneno.
“Ellos han evolucionado bien al tratamiento, pero el médico nos dice que todavía el peligro no ha desaparecido. A la niña le ha costado más su recuperación porque ella no pudo expulsar la pastilla venenosa, como lo hizo el varoncito”, dijo.
Los niños fueron visitados ayer por su abuelita materna y otros familiares, quienes prefirieron no dar opinión sobre el caso, pero manifestaron sentirse muy contentos por la recuperación.
MADRE ACUSADA
Y mientras en el hospital los niños todavía luchaban contra el peligro, el problema familiar de esta historia se trasladaba a la delegación II de Policía, en donde la mamá de David Alberto Mayorga Crespo, quien murió aparentemente por la ingestión de las pastillas de curar frijoles, pidió a las autoridades una investigación exhaustiva sobre el caso.
María Luisa Mayorga Crespo, aseguró sospechar que su hijo no tomó el veneno voluntariamente tal y como se ha dicho.
“Yo lo vi todavía con vida en el hospital y aunque no podía hablar me hizo señas con los dedos de su mano derecha, como queriéndome decir que eran tres los que lo habían golpeado. Yo sospecho que él fue envenenado y golpeado por alguien porque le observé en sus costillas una inflamación”, señala la señora en el expediente policial.
Doña María Luisa Mayorga Crespo asegura en su denuncia conocer que su hijo discutía mucho con su mujer, Noyka del Carmen Sandoval García, pero que cada vez que peleaban él siempre salía golpeado.
El comisionado Amín Gurdián Alfaro, jefe de la delegación II de Policía, manifestó que darán trámite a la denuncia de la mamá de David Alberto Mayorga Crespo. No obstante, señaló que de acuerdo a las investigaciones que sobre el caso se han hecho, todo parece indicar que en la muerte de Mayorga Crespo no hubo mano criminal.
“Las averiguaciones con los testigos señalan que inicialmente este hombre le dio las pastillas venenosas a sus hijos y luego él se tomó dos”, explicó.
Después el varoncito la expulsó, pero él la recogió del suelo y también se la tomó. En total fueron tres pastillas las que se tomó”, dijo el jefe policial.
Pero aunque el caso se encuentra casi esclarecido hay un aspecto que todavía requiere de una explicación y que la Policía deberá dilucidar.
Se trata de una carta que David Alberto Mayorga Crespo supuestamente escribió minutos después de ingerir el letal veneno.
En la misma expresa algunas razones que aparentemente motivaban las diferencias que mantenía con su mujer.
La Policía considera que la carta, escrita a mano, la pudo haber elaborado cuando Mayorga Crespo se encerró en su dormitorio, minutos después de haber ingerido el mortal veneno.
En la misma, el supuesto suicida expresa que una persona, a quien identifica únicamente como Porfirio, supuestamente estaba interesado en crearle conflicto con su mujer.
“Porfirio le dice que yo tengo otra mujer, la está cuenteado, pero todo eso es con la intención de quedarse con el terreno. Cuiden a mi hijo y a mi hija”, asegura en la carta que aparentemente no logró concluir.
Según la Policial todo apunta a que este conmovedor caso es un suicidio por problemas conyugales, pero que investigarán también el contenido de esa nota supuestamente escrita por Mayorga Crespo.