Marlon José Navarrete Espinosa.
Una vez se inflaman nuestros corazones por el Mes de la Patria y sus sagradas efemérides, en donde recordamos el sacrificio de nuestros héroes y próceres, los verdaderos y únicos padres de la nación. Su ejemplo y legado son imperecederos, a pesar de sus errores, pero como dice un pensamiento: “los grandes hombres tienen grandes defectos”.
Sin embargo no es lo mismo cometer errores por tomar decisiones trascendentales en bien común, que cometer errores sabiendo las consecuencias y el daño que pueden causar. Ahí es donde se da la gran contradicción en nuestros líderes modernos quienes un día en el futuro serán estudiados y analizados por la historia.
Nuestros líderes alegan luchar por la Patria con convicción, pero sus acciones y conducta distan mucho de tal pensamiento pues demuestran con su actuar de pactos, prebendas y repartición de poder que lo que menos les interesa es la Patria y lo peor de todo es que dan el mal ejemplo a las futuras generaciones y se va creando una cadena viciosa histórica que nos sumerge en la miseria, el atraso y la opresión donde nuestras aspiraciones se ven muchas veces truncadas y arruinadas.
El amor a la patria se demuestra con convicción y ésa es una responsabilidad de cada ciudadano, sin importar el mal ejemplo de quienes se dicen líderes. Somos nosotros con nuestras acciones diarias y humildes, pero honestas que demostraremos que amamos a nuestro hogar, nuestra Patria y con convicción de ciudadanos comprometidos.