Luis Felipe Palacios [email protected]
El Cardenal Miguel Obando y Bravo instó ayer a los funcionarios del gobierno que preside Enrique Bolaños y a los ex funcionarios del gobierno de Arnoldo Alemán que recibieron sobresueldos presuntamente indebidos, a que devuelvan al Estado de Nicaragua lo recibido, o al menos lo compartan con los pobres.
El Arzobispo de Managua, quien recurrió a una de sus parábolas bíblicas para referirse al tema, alentó a los que se beneficiaron con salarios en dólares fuera de la planilla del presupuesto de la República, a que los regresen por moralidad.
“En el campo moral cito la parábola, que aquí dicen que andamos en parábola, pero Cristo hablaba en parábola, o mejor dicho (en) hechos auténticos: Saqueo, que era un publicano, robaba (y) se aprovechaba de su puesto, y cuando encuentra a Cristo se vio hacia adentro y se dio cuenta cual eran sus pecados, y dijo: como he robado, voy a darle la mitad a los pobres y un cuadro para quien he robado. La cosa es que él (Saqueo) reparte su dinero y se arrepiente y Cristo fue a comer con él en casa”, relató.
¿(Saqueo) devolvió el dinero?, preguntó un periodista a Su Eminencia: “Devolvió más, compartió con los pobres”, aseguró.
¿Entonces, eso mismo se le pudiera aplicar al doctor (Arnoldo) Alemán?, replicó otro periodista: “Bueno, eso allá ustedes a quien se lo apliquen, a ése o a otras personas, porque no solamente el doctor Alemán…, aquí pues, es difícil que encontremos la cosa que sea químicamente pura”, observó.
Obando, quien ayer ofreció una misa en conmemoración del quinto centenario de la conquista de Nicaragua, dijo primero que en el caso de los estipendios es la juez Juana Méndez la que tiene la última palabra sobre si se debe regresar o no.
“Sí el fallo es apegado a las leyes, pues supongo que la juez conoce perfectamente las leyes, pero digo, no creo que me corresponda a mí, decir si debe devolver o no. Hay que hablar conforme establece las leyes”, indicó.
Asimismo, Obando no quiso opinar sobre la sentencia en el caso de “La Huaca”, dictada por la juez Méndez, porque “ni el presidente de la República ha querido dar declaraciones, porque dice que no sabe cuál es el alcance, que hay que leer todo el expediente, todo el folio y eso tiene que ser leído”.
“Ni siquiera lo he leído, vivo tan atareado que no logro leer mis cartas que recibo. Sí eso pues, creo que es muy difícil dar un juicio, porque tienen que ser los que leen el folio y los abogados. Es un problema complicado”, justificó.
Dijo además que el rechazo de la junta directiva de negarse a formar la comisión especial, corresponde ser juzgado por los diputados de la Asamblea Nacional, y no vaticinó sí esa decisión pueda tensar más al país.
“No tengo una bolita de cristal (para saber si puede producirse un caos en el país), pero en mi sermón dije que sí aquí no tenemos paz, no buscamos la concordia, y no buscamos la armonía (…), y si no hay esta unión, pues sí, es peligroso y por eso tenemos que orar, porque la situación en este momento es complicadísima y difícil”, comentó.
Obando a su vez hizo un llamado al pueblo a crear un ambiente de tranquilidad, porque de lo contrario nadie invertirá en el país.
ABOGA POR LA PAZ
En su sermón, el Cardenal Miguel Obando y Bravo notó que 500 años después de la conquista de Nicaragua, el país “se encuentra dividido, con problemas serios, sin dinero y campesinos buscando trabajo para buscar el pan que debe realmente alimentarlos”.
“Tenemos que esperar muchos años. Tenemos que esperar hasta el año 2502 para alcanzar al fin la paz, la concordia, la unidad entre los nicaragüenses”, dijo a manera de reclamo, en presencia del presidente Enrique Bolaños.
“La paz es seguridad. La paz es orden, un orden justo y dinámico. Sin la paz, no hay confianza y sin confianza, óigalo bien, no hay progreso. Solo en clima de paz se atestigua el derecho, progresa la justicia y respira la libertad”, sostuvo.