- Furioso luego de discutir con su esposa, dio pastillas de curar frijoles a pequeños que se encuentran entre la vida y la muerte
Carlos Martínez Morán yLuis Alemá[email protected]
Los niños Tania y Moisés Mayorga Sandoval, de cuatro y cinco años respectivamente, inocentes de los conflictos entre sus progenitores, terminaron siendo las principales víctimas cuando su padre molesto por el reclamo de su esposa, decidió poner fin a sus problemas envenenándoles con las mortales pastillas para curar frijoles y seguidamente recetándose la misma dosis para él.
“Miren lo que voy hacer”, dijo el furioso padre identificado como David Alberto Mayorga Crespo, quien seguidamente obligó a los pequeños a ingerir las mortales pastillas que los hicieron vomitar.
Una vez que los niños comenzaron a convulsionar lanzando espuma de sus bocas, David tomó otra pastilla y la tragó abrazando fuertemente a sus hijos.
Una patrulla policial trasladó de inmediato a los pequeños al Hospital La Mascota, mientras otra unidad hacía lo mismo con David Alberto llevándolo al Hospital Lenín Fonseca, donde fue atendido de inmediato. Anoche mismo murió a consecuencia del veneno ingerido.
El médico que atendió a los niños confirmó que se encontraban semi inconscientes. “Su estado es sumamente grave”, aseguró. Explicó que los efectos de las fosfinas son muy letales en los humanos, provocando insuficiencia cardiaca, paralización de los riñones y otras complicaciones que por lo general conllevan a la muerte.
Una vecina de la pareja comentó que las discusiones entre marido y mujer eran muy frecuentes debido a la falta de responsabilidad del esposo, que generalmente sometía a golpes a su compañera de vida.
Mientras tanto, en la Estación Dos de Policía, los instructores que atendieron el caso afirmaron que se trataba de violencia intrafamiliar. El caso fue tipificado como lesiones, seguido de intento de parricidio y suicidio.
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