- Pero plantón se mantendrá mientras continúan negociaciones con el gobierno hoy
Luis Eduardo MartínezCORRESPONSAL /[email protected]
Los obreros agrícolas y productores despejaron ayer la Carretera Panamericana para permitir el tránsito vehicular, luego de diez horas de mantener la vía obstaculizada en demanda de atención del Gobierno para paliar el efecto social que originó la crisis del café en Matagalpa y otros departamentos.
La Carretera Panamericana estuvo totalmente bloqueada a la altura del kilómetro 97, en el lugar conocido como Las Tunas. La protesta causó malestar entre los conductores que circulaban por el lugar, mientras funcionarios del gabinete social del Gobierno negociaban infructuosamente el despeje de la vía.
El tranque inició desde las ocho de la mañana, y centenares de vehículos permanecían estancados. La Policía no actuó para reactivar la circulación vehicular que, según los manifestantes, no se iba a restablecer mientras no llegaran a acuerdos con los funcionarios gubernamentales, con quienes iniciaron negociaciones a eso de las dos de la tarde.
Hasta el anochecer, el único acuerdo alcanzado por las partes fue la generación de empleos temporales para los protestantes. En este sentido, el viceministro Agropecuario y Forestal, Roberto Bendaña, dijo que se ampliará el programa de alimentos por trabajo que financia el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y que consiste en un paquete alimenticio para seis personas y el pago de diez córdobas diarios que el productor debe asumir. La ampliación de este programa comprende el empleo para cinco mil personas.
Además de Bendaña, las viceministras de Salud, Margarita Gurdián; Carmen Largaespada, del Ministerio de la Familia; Miriam Zablah, de Educación, además del director ejecutivo del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), Sergio Narváez, y el viceministro de Gobernación, Alfonso Sandino, integraban la parte gubernamental en las negociaciones con representantes de los obreros agrícolas, gremios de productores y los alcaldes de Matagalpa, San Ramón y El Tuma–La Dalia.
Las negociaciones avanzaban a paso lento, y, según el viceministro Sandino, “nuestra única limitante es no ofrecer cosas que no podemos cumplir”. Por su parte, los reclamantes aseguran que mientras no firmen acuerdos, la protesta sigue en pie.
PROTESTA SEGUIRÁ SI NO HAY MÁS RESPUESTAS
Isaac Jáen Rivera, dirigente departamental de la Unión Nacional Asociados de Productores Agropecuarios (ANAPA), reiteró que la protesta es parte de una alianza entre obreros, productores y gremios, y si sólo hay respuestas para un sector, el tranque continuaría de forma indefinida.
Los reclamantes presentaron un pliego de demandas que realiza el sector obrero, los productores y alcaldías municipales, y la petición de empleos permanentes con salario y no por alimentos, fue la que llevó mayor tiempo de discusión.
Para el viceministro Sandino, las negociaciones durarán el tiempo que sea necesario, hasta obtener consensos y soluciones integrales.
Sin embargo, el viceministro Bendaña dejó entrever que en las negociaciones de ayer estuvieron perdiendo el tiempo. “Entramos a ver números y estadísticas que yo, lo que mantengo, es que las veamos en la oficina”, dijo.