Después de dos años, Lorena Soto Betanco aún busca a su hijo.

Lorena pregunta por su hijo

La triste historia una joven madre que busca desde hace dos años a su niño, luego que una mujer logró robárselo con engaños del Hospital “Berta Calderón”, después de seis horas de nacido, refleja el drama de muchas madres que han perdido lo más preciado: un hijo. El robo y tráfico de niños es uno […]

  • La triste historia una joven madre que busca desde hace dos años a su niño, luego que una mujer logró robárselo con engaños del Hospital “Berta Calderón”, después de seis horas de nacido, refleja el drama de muchas madres que han perdido lo más preciado: un hijo. El robo y tráfico de niños es uno de los crímenes que afectan a Centroamérica.

Elizabeth Romero [email protected]

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El próximo 20 de septiembre se cumplirán dos años desde que una joven madre perdió, en cuestión de segundos, lo más preciado para ella: su hijo. Por escasas seis horas lo conoció, lo acarició y lo besó.

Lorena Soto Betanco, de 20 años, sólo quedó con el nombre con el cual lo pensaba registrar y las cosas que había preparado para la llegada de su bebé. A unas seis horas de haber dado a luz en el Hospital “Berta Calderón”, una mujer desconocida con engaños se lo arrancó de sus brazos para no volverlo a recuperar.

“Sigo confiando en Dios que mi hijo aparecerá. Tardado, pero seguro”, sostiene aferrada a un sentimiento de fe y esperanza.

Moisés de Jesús, nombre que le dio Lorena a su hijo, cumpliría dos años este 20 de septiembre y su madre mantiene la certeza de que lo encontrará. Sin embargo, las investigaciones policiales dieron con el paradero de la supuesta raptora, pero no con el niño. El caso fue ventilado como delito de secuestro en el Juzgado Primero de Distrito del Crimen de Managua, donde la presunta autora del delito, Karla Vanessa Plazaola Morales, fue juzgada en ausencia y declarada culpable, según cédula judicial extendida el pasado 28 de mayo de 2002.

SEIS HORAS CON SU HIJO

Moisés de Jesús, segundo hijo de Lorena Soto y Pedro José Rocha Sandino, nació a las 5:30 de la mañana. A eso de las 11:30 a.m., una simple conversación de la joven madre con una desconocida no parecía tan fatal como resultó cuando se lo llevó de una de las salas del Hospital “Berta Calderón”.

En ese momento la desconocida vestía un overol, una camisa color amarillo, llevaba lentes oscuros y en la mano un celular. “Aparentaba embarazo, me dijo que era primeriza”, señala la perjudicada.

Extrañamente, la desconocida platicó cerca de hora y media con la recién alumbrada antes de huir con el recién nacido en brazos. Hasta ella llegó directamente haciéndose pasar como una persona altruista. Le dijo que junto a otra persona había llevado ropa para los bebés recién nacidos.

La desconocida no sólo permaneció junto a Lorena, sino que le ayudó a limpiar al bebé de manera que cuando el doctor realizó revisión de las demás hospitalizadas, pasó como una familiar de la recién alumbrada.

“Cuando el doctor salió, la mujer siguió al doctor y le dijo que si se podía ir a bañar una paciente que estaba de alta. El doctor sin saber quién era, le dijo: ‘Sí, pero la acompaña usted’ ”, conoció después Lorena.

La ladrona urdió su trama para separarla por momentos del bebé y llevárselo. Lorena era la única del grupo de mujeres que habían dado a luz en la sala y que no había sido dada de alta ese día, porque aún no cumplía las 24 horas de hospitalizada.

Lorena recuerda muy bien cómo fue que la mujer llegó hasta su cama diciéndole: “Dice el doctor que te vayás a bañar porque te va a revisar; vas a ir de alta”. Lorena únicamente llegó a decirle a otras dos madres que se encontraban en el lugar: “Me le echan un ojo al niño”, pero camino al baño recordó que le faltaba el jabón. Sólo habían pasado unos minutos en el ir y venir hacia el baño, cuando se llevó la sorpresa.

“Cuando regresé no estaban ni la mujer ni el niño. Las muchachas me dijeron, “¡Ah! se lo llevó tu tía para afuera”, recuerda claramente a casi dos años de la pérdida.

“¿Cuál tía? Si nadie me vino a ver…”, rememora que le respondió a una de las hospitalizadas.

“Yo corrí al pasillo, como sé que en la puerta principal es donde uno sale, corrí a la puerta principal y le dije al CPF (vigilante) que mi niño se había perdido. El CPF me sacudió y me dijo que yo estaba loca, allí fue donde me desmayé y no supe más…”, narra Lorena. Era el inicio de su tragedia y la de su cónyuge Pedro José Rocha Sandino.

Hace un mes Lorena dio a luz a su tercer hijo, en el Hospital “Fernando Vélez Paiz”, lo que removió sus heridas. “Lloré porque se me vino a la mente mi niño”, manifiesta la mujer, quien asegura que en esta ocasión permaneció aferrada a su bebé y sólo lo dejó para irse a bañar hasta que llegaron a verla por la tarde sus familiares.

Mientras la mujer platica sobre su tragedia, las lágrimas resbalan por el rostro. “Les pido que nos apoyen y nos ayuden para encontrar a mi hijo, porque tengo fe en Dios que aparecerá pronto”, clama la joven madre, a la vez que habla de una seña particular que puede permitirle reconocer a su hijo perdido: “Detrás de sus orejitas tiene un puño de ‘hoyitos’, que mis otros dos niños tienen. Mi niño no se pierde”.

INVESTIGACIONES Y EXÁMENES DE ADN

El ex jefe del Distrito 3 de la Policía de Managua, comisionado Francisco Aguilera, recuerda que en la búsqueda del bebé realizaron múltiples diligencias que les llevó a investigar varios casos con resultados negativos.

En la búsqueda hubo colaboración de taxistas, de la ciudadanía y de las delegaciones de Policía del resto del país. Sin embargo, Karla Vanessa logró burlar la vigilancia policial y migratoria y se trasladó a Costa Rica.

Como parte del proceso investigativo, Aguilera recuerda que entre los casos investigados como posibles sospechosos destacaron los de tres mujeres que resultaron ser enfermas mentales. Hubo dos casos de niños que vecinos y personal de un centro de salud sospecharon que podrían ser el bebé que buscaban.

En el último caso, recuerda Aguilera, una mujer y un niño con edad similar a la de Moisés fueron traídos a Managua desde El Velero. Un examen de ADN efectuado en el Ministerio de Justicia de España tiró al suelo las esperanzas de Lorena: no se trataba de su hijo. Al final el bebé reclamado quedó en manos del Ministerio de la Familia, porque su madre biológica no aparece, aunque existe una versión médica del Hospital “Bertha Calderón” que confirma que ésta padecía de un cáncer en etapa terminal, que pudo ser la causa por lo que regaló al bebé.

ANTECEDENTES DE KARLA VANESSA

Las investigaciones llevaron a la Policía a hurgar entre los archivos de otros departamentos del país con mujeres con antecedentes en casos similares. Fue así como llegaron a Karla Vanessa, quien años atrás fue procesada en Chinandega, después de sustraer a una recién nacida en el hospital de esa ciudad.

En esa ocasión estuvo detenida por tres meses, pero logró libertad bajo fianza y pudo escapar.

Después hubo un segundo caso denunciado ante la Policía, que ocurrió en la terminal de León, con una mujer a quien Karla Vanessa la engañó enviándola a comprar una gaseosa, para huir con su niña en brazos. De esta manera, según Aguilera, Karla Vanessa Plazaola tiene tres causas pendientes con la justicia nicaragüense, aunque en uno de los casos ya fue juzgada.

Según el funcionario policial, existe una solicitud de extradición que aún no se concretiza. Sin embargo, Aguilera confirmó que en las investigaciones realizadas en Costa Rica no lograron conocer verdaderamente si Karla Vanessa conserva o no al bebé robado.

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