- Luis Alberto Argueta tiene 24 años y dice que la “espinita” que lo llevó a ser alcalde es el inquebrantable deseo de superarse. Gracias a una beca que aprovechó al máximo, logró realizar su carrera de Ingeniería Forestal
Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL/[email protected]
Tiene 24 años y ya ha logrado concretar metas que para un joven resultan atractivas. Es ingeniero forestal, está por concluir estudios en la carrera de Administración de Empresas, y el año pasado fue electo alcalde del municipio fronterizo de Cárdenas, sumándose también a la tarea de presidir una organización binacional entre municipios fronterizos de Nicaragua y Costa Rica.
Nos referimos a Luis Alberto Argueta, un joven de andar parsimonioso y de acentuada voz. En su período de gobierno ha trascendido el hecho de que este alcalde tomó junto a su Concejo, la resolución de no permitir más el corte de madera, ante el incremento de la salida de este recurso forestal.
Sobre cómo llegó a ser alcalde, Argueta refiere que los cuadros altos de su partido: el Frente Sandinista le aconsejaron que no fuera candidato, pero como él mismo lo dice: “Yo ya había hecho mi trabajo y dije yo voy”. Y allí está, llevando las riendas de la Alcaldía cardenense.
¿Siendo un joven, cómo es que tomaste la decisión de postularte para alcalde?
Es una idea que yo tuve desde como a los trece años, cuando las elecciones de doña Violeta. Recuerdo que una vez le dije a mi mamá: “Yo de repente voy a ser presidente de este país”, y sé que está difícil pero no imposible, hay que empezar de algo. Después que terminé la carrera de forestal (en Costa Rica) me integré a las actividades del municipio. De ahí surge la idea, pero con el objetivo de salir, no en éstas (elecciones), sino en las próximas, porque hasta yo mismo consideraba que estaba muy joven.
¿Siempre te has identificado con la ideología sandinista?
Siempre me identifiqué con el Frente porque ahí en Cárdenas el ambiente es Frente, pero nunca había pertenecido a una estructura partidaria tan de lleno, hasta un año antes de surgir como candidato, en ese entonces fue como secretario político del partido.
¿Qué problemas has encontrado en este tiempo que llevas siendo alcalde?
Dentro de la Alcaldía, el primer año fueron deudas, exceso de personal, tuve que cambiar ese esquema; fue un tanto difícil. Lo otro es que casi es primera vez que tengo una responsabilidad de este tipo, mucho tiempo me he llevaba pensando y consultando para poder decidir algunas cosas, pero así se va aprendiendo, ahora me he encauzado un poco y he cambiado un tanto la visión de lo que es la administración de la Alcaldía sandinista.
¿Y cómo es que has cambiado la visión de una alcaldía sandinista?
He cambiado la visión en la forma de administrar la Alcaldía, en relación a la que concebía el alcalde anterior, pues tenía muchas dependencias, mucha beneficencia social, ahora hemos tratado con Organismos No Gubernamentales el impulso de proyectos productivos para la gente, enseñándoles que deben valerse por ellos mismos y no depender de alguien, pues lo tienen todo, es simplemente darle la mano para que salgan adelante, y eso es lo que hemos hecho.
¿Cuáles han sido tus mayores satisfacciones?
Uno, lo que he aprendido hasta el momento, siento que he aprendido bastante, pero todavía tengo mucho que aprender.
También he logrado varios objetivos. Trato de que otros muchachos logren objetivos parecidos a los míos. Una de mis satisfacciones es que estoy becando a varios muchachos, dos de ellos estudian en una universidad en la que yo deseé estudiar, pero que en ese momento no pude porque no tenía recursos.
¿Tus retos?
Terminar mi período de alcalde tratando de hacer el mejor trabajo que pueda y más adelante saldrán algunos (retos).
Uno de los mayores problemas es la ilegalidad de los cortes de madera. ¿Que hiciste para contrarrestar eso?
Se ve que sale madera pero se ha controlado, se está controlando más, hay comisiones de medio ambiente, un forestal, se decretó una veda por diez años para no autorizar más permisos, excepto los que ya estaban autorizados, lo que pasa es que hay planes de manejo que están autorizados desde hace tiempo y se dijo que se iban a respetar.
¿Se ha respetado eso de la veda?
Sí, se ha respetado bastante. La ordenanza es un tanto difícil, pero al final se deja que aprovechen los que ya están autorizados, los árboles maduros, pero al menos no autorizar planes de manejo de gran envergadura.
¿Aspiraciones políticas futuras?
Si salen.
¿Pero te gustaría?
Puede ser. Lo que pasa es que a lo interno de los partidos siempre no nos quieren dar pasada a los jóvenes, pero eso se va trabajando con mucho cuidado, pero es posible que salga.