Luis Alemá[email protected]
José Santos Lira López por poco pierde sus testículos al recibir un disparo de arma de fuego cuando intentaba penetrar en una vivienda con intenciones de robar.
Los hechos ocurrieron la madruga de ayer martes en el barrio Memorial Sandino, de la Cancha dos cuadras al sur y 25 varas arriba, cuando Lira López en compañía de otro sujeto rompieron el candado del portón de hierro de la vivienda del señor Francisco Alfredo Medina Roque.
Los delincuentes no se cuidaron de hacer ruido, lo que despertó a don Francisco Alfredo, quien temeroso tomó su revólver y desde la ventana realizó dos disparos hacia la puerta que da a la calle.
Al escuchar las detonaciones, uno de los sujetos salió corriendo con dirección a una hondonada hacia el lado de arriba de la calle, mientras José Santos quedaba tirado a orillas de la puerta con un orificio de bala en la pierna derecha a la altura de la ingle.
Ese mismo disparo también hirió la mano derecha de Lira, quien se quejaba de dolor tocándose los genitales, creyendo que el balazo se los había desbaratado.
Así herido y sangrando profusamente, José Santos en un intento por escapar se arrastró hasta un cerco de alambre de la vivienda contigua, donde logró meterse hasta arrinconarse a orillas de un matorral.
Una de las empleadas de don Francisco Alfredo relató que los sujetos envenenaron a una perra pastor alemán que cuidaba la entrada de la vivienda, luego rompieron con una llave “cresscent” el candado de la primera puerta.
Doña María del Socorro Hernández González, dueña de la vivienda donde se refugió el delincuente, narró a LA PRENSA que se despertó al escuchar el disparo, pero como en el lugar ocurren balaceras casi a diario, no le tomó mucha importancia.
Fue hasta que escucharon unos quejidos en el fondo de su patio que decidió encender la luz, y al salir vio al hombre todo ensangrentado, pidiendo agua, y diciendo que lo habían herido sólo porque andaba pidiendo trabajo.