- Bolaños asegura que los diputados tratan de impedir la privatización de Hidrogesa, así como el otorgamiento de cualquier concesión administrativa
- “No le corresponde a la Asamblea Nacional la administración y explotación de los recursos naturales del Estado, sino al Ejecutivo”, argumenta el presidente
Luis Felipe Palacios [email protected]
El presidente Enrique Bolaños vetó la Ley número 440, “Ley de Suspensión de Concesiones de Uso de Aguas”, aprobada el 22 de agosto por la Asamblea Nacional, por no estar de acuerdo con el contenido de la misma y por considerar que el Poder Legislativo se atribuye funciones que no le corresponden.
En una carta dirigida a René Herrera, primer secretario de la Asamblea Nacional, Bolaños expone que hay tres elementos importantes para vetar totalmente la ley, que según él, trata de prohibir la privatización de la empresa estatal Hidrogesa.
El mandatario argumenta en su escrito que se confiscaría el derecho de propiedad de los concesionarios de servicios públicos; se suspenderían indefinidamente dichas concesiones; y se atentaría contra el carácter permanente y continuo de los servicios públicos.
Además, Bolaños considera que con la implementación de esta ley “se atrasaría y retrocedería en el proceso de transformación y modernización del sector agua potable y alcantarillado sanitario”, que inició en 1996.
“Resulta imposible utilizar argumentos sobre hechos inexistentes y pretender ignorar a la vez la legislación que garantiza el acceso a los recursos hídricos y los servicios de agua potable y alcantarillado sanitario, que ya han sido aprobadas con anterioridad por ese poder del Estado, por lo que el pretendido fundamento y razón de ser del proyecto de Ley Número 440 carece de toda lógica, por lo que se hace necesario aprobar este veto total, dado que no se está privatizando ningún bien del Estado”, dice la parte medular del documento.
LOS FUNDAMENTOS
Entre los fundamentos expuestos por Bolaños a los diputados, señala que el proyecto “oculta sus efectos inconstitucionales e ilegales”, como el principio de igualdad ante la ley, ya que discrimina a particulares y los excluye de cualquier concesión (presente o futura) otorgada por el Estado.
Señala, además, que viola el principio de “subsidiaridad del Estado en la economía”, según el cual, el ejercicio de las actividades económicas corresponde primordialmente a los particulares, reconociendo el rol protagónico de la iniciativa privada en las actividades económicas.
Bolaños indica a los diputados que el proyecto de ley, al suspender las concesiones a los particulares, se orienta a crear un monopolio estatal en materia de empresas concesionarias.
INTERFERENCIA LEGISLATIVA
De acuerdo con la misiva enviada por Bolaños a Herrera, “el proyecto de Ley que es objeto del veto total, evidencia la intencionalidad política que lo inspiró, lo que explica su efecto discriminatorio”.
“En su afán político, el legislador pierde todo sentido de mesura y violenta el marco constitucional y legal de Nicaragua”, observa el mandatario.
Bolaños argumenta que bajo la Constitución Política no corresponde a la Asamblea Nacional la administración y explotación de los recursos naturales del Estado, y que, por el contrario, corresponde al Poder Ejecutivo la función administrativa.
“Se trata de prohibir la privatización de la empresa estatal Hidrogesa así como el otorgamiento de cualquier concesión administrativa para impedir que ésta obtenga la materia prima que necesita para operar”, señala.
Bolaños asegura que con un procedimiento administrativo concluido, el Poder Legislativo no puede prohibir retroactivamente un procedimiento administrativo que efectuara otro poder del Estado (Ejecutivo).
ARNOLDISTAS «FIRMES»
Eliseo Núñez, vocero de los liberales arnoldistas, comentó que el presidente Enrique Bolaños vetó totalmente la Ley de Hidrogesa, a cambio de apoyo político de los funcionarios de la compañía Costal Power, que según Núñez, “ni siquiera pagó el mejor precio” para la privatización de esta planta generadora de energía.
“Fue vetada en su totalidad por el presidente (pero) nosotros vamos a apegarlo a lo que aprobamos, y es dejar que la Ley funcione (…) La bancada lo que le dice a Bolaños es que tiene que esperar una mejor regulación (sobre los recursos hídricos) para evitar que haya abusos en la privatización”, sugirió.
“Si (Bolaños) no consigue 48 votos para rechazarlo (la aprobación de la ley), automáticamente queda aprobado. Entonces, quiero ver a los diputados de su bancadita (Azul y Blanco), que nunca han votado por don Enrique, (si) van a votar a favor de este veto”, retó.