- Son de tres a cuatro personas las que fallecen anualmente en ese punto de la carretera Managua- Juigalpa, donde murió nuestro fotógrafo Wilmer Mercado
Roberto Orozco B. yMercedes [email protected]
El puente San Patricio, donde el domingo pereció nuestro fotógrafo Wilmer Mercado, es el puente de la fatalidad. De tres a cuatro personas fallecen anualmente en este “punto de conflicto”, como lo definió la Policía de Tránsito de Chontales, donde se registran numerosos accidentes de tránsito.
Esta vez le tocó a Wilmer, prometedor joven, fotógrafo de LA PRENSA y estudiante del primer año de Periodismo en la Universidad Centroamericana (UCA). Antes que él, hace quince días, Néstor Ruiz Rivas, estudiante de secundaria, pereció arrollado por un camión ganadero en la zona de San Patricio arriba.
“En efecto, el puente es una zona de alta accidentalidad. Anualmente son de tres a cuatro muertos los que dejan los accidentes allí”, confirmó la comisionada Vilma Rosa González, jefa de Tránsito de Juigalpa.
Lo que lo hace peligroso, es que el puente está ubicado en una zona cuyas condiciones geográficas propician los accidentes de tránsito. Está construido exactamente en el vértice de una “C”, y antes de llegar, varios árboles, coposos en invierno, dificultan la visibilidad de los conductores que transitan con sentido Juigalpa-Managua.
“EL PUENTE DE LOS LOCOS”
Esta misma situación hace que los conductores que circulan en sentido contrario no se percaten de su aproximación, sino hasta pocos metros de llegar al puente. Asimismo, es difícil que los que manejan se percaten a tiempo de la presencia de personas y bicicletas sobre el puente.
La comisionada González aseguró a LA PRENSA que al puente San Patricio se le conoce también como el “Puente de los Locos”, debido a que allí han muerto arrollados varios pobladores de ese lugar que padecían de trastornos mentales.
“Los accidentes de tránsito se encargaron de exterminarlos”, dijo González al resaltar la alta peligrosidad del puente.
DETALLES DEL ACCIDENTE
La Policía de Tránsito de Chontales ofreció ayer una versión preliminar del accidente en el que perdió la vida “Chumilo”, como se le decía cariñosamente a Wilmer Mercado.
“Tenemos una hipótesis de lo que pasó, porque todavía no tenemos la versión de Otilio Rivera”, aclaró la comisionada González. Rivera era la persona que conducía el vehículo propiedad de LA PRENSA, una camioneta Mazda placas 190-135, que fue embestida por el bus Mercedes Benz, placas 135-156, conducido por Roberto Antonio Osejo Sánchez.
“Creemos que ambos circulaban a velocidad considerable. Llovía, y la carretera por su sinuosidad no prestaba las condiciones para transitar a más de 45 kilómetros por hora. El bus entra al puente, y cuando el conductor de la camioneta calcula que no va a pasar, frena y se desliza invadiendo el carril contrario, cuando el bus lo embiste”, explicó la comisionada González.
“El impacto hizo que el bus arrastrara la camioneta por ocho metros sobre el pavimento. Creemos que hubo imprudencia y falta de pericia por parte del conductor de la camioneta, porque frenó y eso hizo que perdiera el control del vehículo”, dijo González, quien volvió a aclarar que esa hipótesis no cuenta con la versión de Rivera.
Osejo afirma que la camioneta frenó y se le cruzó, y que él no frenó porque traía 35 pasajeros, y si lo hubiera hecho el bus se le vuelca y la tragedia hubiera sido mayor.
Sin embargo, Otilio Rivera, conductor de LA PRENSA, afirma que él frena porque observa que el bus, al entrar al puente, se desliza y hace que éste pase por el medio del puente. “Cuando lo veo, yo freno y la camioneta se me desliza, choco contra el lateral del puente y eso hace que me detenga. Cuando veo el bus encima, intento retroceder para que el bus me choque cualquier otra parte, menos la lateral derecha porque sé que ‘Chumilo’ iba a sufrir todo el impacto, pero ya era tarde”, explicó.
LA PRENSA entrevistó a varios lugareños y éstos dijeron que no habían visto el impacto porque llovía copiosamente, lo que fue confirmado por la Policía. La neblina de vapor que había y la escasa visibilidad del puente, fueron los elementos que se conjugaron para generar la fatalidad en la humanidad de ‘Chumilo’.