- La construcción del Palacio de la Justicia en Bluefields está paralizada desde hace seis meses, sin que nadie evite el robo de materiales y la destrucción del edificio
José Adán Silva ySergio León [email protected]
La ciudad de Bluefields parece ser el único municipio del país donde dos palacios públicos han quedado a medio construir por falta de fondos, corrupción e irresponsabilidad tanto de parte de los contratistas, como de las autoridades encargadas de vigilar las obras.
A un costado del parque central de Bluefields sobresale el enorme esqueleto de herrumbrosas vigas rojas del que sería el Palacio de la Autonomía de la Región Autónoma del Atlántico Sur.
El proyecto nunca se terminó, y la obra no sólo está abandonada desde hace más de tres años, sino que el material que no se usó para la construcción se lo robaron impunemente. Las vigas y el techo están deteriorados por el salitre común de la ciudad; esto es a la vista y paciencia de todos, sin que nadie en Bluefields se responsabilice por el malogrado proyecto.
El otro edificio es un caso más reciente y más grave. Se trata del Palacio de la Justicia de Bluefields, financiado con fondos de la Unión Europea y de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
DEUDAS MILLONARIAS QUE NADIE ASUME
La licitación para la construcción de este palacio fue otorgada el año pasado por la CSJ a la Empresa Constructora Rivera. Esta empresa no sólo dejó la construcción a medias, sino que quedó debiéndole más de un millón de córdobas a trabajadores y proveedores locales.
Denis Narváez Mena, ferretero de la ciudad de Bluefields, denunció que Ecori debe a más de 27 proveedores de la ciudad unos 750 mil córdobas, más otros 200 mil a 60 trabajadores.
Ecori inició el proyecto de construcción el 18 de mayo de 2001 y es la fecha y la obra está paralizada.
“Este proyecto tiene seis meses de estar en completo abandono y en proceso de destrucción”, afirma Narváez, quien funge como el presidente de la Comisión de Estafados por Ecori.
CSJ CONFIRMA ABANDONO
“Nos hemos apersonado en múltiples ocasiones a la CSJ, para reclamar nuestros derechos porque son ellos los dueños de la construcción; sin embargo, no hemos recibido respuestas”, dijo.
Juan Arana Vogl, magistrado del Tribunal de Apelaciones de Bluefields, al ser consultado al respecto, manifestó que la CSJ y la Unión Europea contrataron a Ecori para construir el Palacio de la Justicia, pero que para que esta empresa pudiera obtener el beneficio de la construcción tenían que presentar una garantía, y lo hicieron a través de la empresa Internacional de Garantías S.A. (Intergasa).
“La CSJ al observar que Ecori no le estaba dando cumplimiento a los términos del contrato procedió a interpelar a Intergasa, que le retiró el proyecto a Ecori”, aseguró Arana Vogl.
Según el funcionario judicial, la construcción del Palacio de la Justicia no pudo ser completada por Ecori, y la obra quedó a un 70 por ciento en su etapa final.
LA PRENSA conversó con José Rivera Poveda, propietario de la Empresa Constructora Rivera (Ecori), con sede en León, quien culpó a la CSJ por el retraso.
“La CSJ ya no nos quiere dar más dinero para la conclusión de la obra, más bien se la asignaron a la Internacional de Garantías S.A.”, dijo.
A Rivera se le abrieron varios juicios en Bluefields y hasta se le capturó, pero un día después la Policía Nacional lo liberó, y el empresario huyó de Bluefields.