Rolando Flores [email protected]
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El lunes nueve de septiembre es el Día D. La juez Juana Méndez tiene entre sus manos una decisión de la que está pendiente toda la sociedad nicaragüense, pero también la comunidad internacional. La resolución de la judicial puede sentar un precedente histórico al condenar la práctica de la corrupción tan frecuente en las seudodemocracias latinoamericanas. Y aunque no será un juicio libre de privilegios parlamentarios, y de presiones políticas, Méndez tiene la oportunidad de ser recordada como lo es en España el juez Baltasar Garzón, o en Italia lo fue el magistrado Antonio Di Pietro, responsable de la operación “Manos Limpias”, jueces que enarbolaron la bandera de la lucha contra la corrupción.
Pero, ¿cuáles son los escenarios a los que se enfrenta la judicial? LA PRENSA ha consultado al catedrático en Derecho Penal y Criminología, Sergio Cuarezma, para adelantar casi cabalísticamente un posible fallo, o al menos conocer las opciones que tiene ante sí Méndez.
LOS CINCO ESCENARIOS
Los escenarios son los siguientes, con varias posibles combinaciones (ver infografía).
El primero es que la judicial dicte que no existió el delito de lavado de dinero; que además no se deje causa abierta en contra de Arnoldo y María Dolores Alemán, por poseer éstos inmunidad parlamentaria; que dicte auto de prisión para el resto de familiares de Alemán y otros indiciados por los demás delitos; y que se abra causa al vicepresidente José Rizo, y otros funcionarios del actual gobierno, por delitos electorales.
En un segundo escenario, la diferencia sería que se podría dejar causa abierta a Arnoldo Alemán, y a su hija María Dolores, mientras que se dicta auto de prisión para el resto de implicados, y también se abra causa en contra de Rizo, y otros funcionarios.
En un tercer escenario, idéntico al segundo, con la excepción de que se ordenara investigar también al presidente de la República, Enrique Bolaños, por haber utilizado supuestamente fondos ilícitos en su campaña electoral.
En un cuarto escenario, la judicial de nuevo no encontraría argumentos para el delito de lavado de dinero; abriría causa contra Arnoldo y María Dolores Alemán, dictaría sobreseimiento provisional o definitivo para los 12 indiciados, pero no le abriría causa a Rizo, Bolaños y otros funcionarios.
Y un quinto y poco probable escenario sería, que la juez Juana Méndez encuentre que hubo lavado de dinero; mandara a abrirle causa al ex mandatario y a su hija; dictara auto de prisión para el resto de indiciados, y le abriera causa al Presidente y al Vicepresidente de la República y a otros funcionarios implicados en delitos electorales.
De estos cinco escenarios el más probable, a juicio de Cuarezma, es una combinación del número uno y del número cinco.
Así, de acuerdo con el experto jurista, respecto de los inmunes, la juez “debe legalmente guardar silencio; sobre los acusados sin inmunidad puede dictar auto de prisión, sobreseimiento definitivo o provisional, pero tiene que pronunciarse sobre el lavado de dinero, si la decisión es rechazar la tesis de su legalidad, le permite bajar la presión a la Asamblea Nacional frente a los acusados con inmunidad, y probablemente los casos se archiven como la petición de la juez Gertrudis Arias, teniendo en cuenta que muchos del resto de los delitos dependen del lavado. No será sorpresa, pues, que la juez sobresea a más de un acusado. Por otro lado, todo indica que abrirá causa para continuar investigando; esto puede hacerlo sea o no indicando a las personas a investigar”.
Sin embargo, Cuarezma advierte que luego del fallo viene un “tortuoso camino” legal de varios años, apelaciones, acusaciones, recusaciones, dilaciones procesales, más causas abiertas y, quizás, procesos abiertos en la propia Corte Suprema de Justicia, todo lo cual desemboca inevitablemente en la arena política.
Por tal razón, según Cuarezma, el hecho de que los acusados sean o no desaforados, de si el lavado de dinero será o no considerado por la Juez y si dejará o no causa abierta a otros “invitados” a la fiesta de acusaciones, es irrelevante en estos momentos, ya que la siguiente fase será totalmente de carácter político.
Cuarezma lamenta que los escenarios jurídicos realmente han pasado a un segundo plano en este juicio, pero lo que sí tiene claro es que la sentencia abre un futuro escenario macro para Nicaragua, donde para bien o para mal, nada volverá a ser igual, y la juez Juana Méndez podría ser la responsable de la versión nicaragüense de la operación “Manos Limpias”.