Decenas de personas ubicadas en los plantones de Matagalpa, en su mayoría menores de edad, hacen largas filas para recibir aunque sea un plato de frijoles.

“Marcados” por el hambre

Experta en nutrición sostiene que la falta de alimentos ocasionará problemas a largo plazo en la población infantil que hoy padece hambre, diezmando su capacidad intelectual y física; por ello instó al Estado a impulsar políticas de urgencia para evitar el caos Mariela Fernández [email protected] Personas con problemas cardíacos, con insuficiencia renal, gastrointestinales, úlceras, gastritis, […]

  • Experta en nutrición sostiene que la falta de alimentos ocasionará problemas a largo plazo en la población infantil que hoy padece hambre, diezmando su capacidad intelectual y física; por ello instó al Estado a impulsar políticas de urgencia para evitar el caos

Mariela Fernández [email protected]

Personas con problemas cardíacos, con insuficiencia renal, gastrointestinales, úlceras, gastritis, de baja estatura, con menor capacidad intelectual, entre otras características, son las consecuencias que podrían desarrollarse en un futuro, a causa de la hambruna que viven miles de nicaragüenses, principalmente en la zona norte del país, donde se han registrado muertos en las últimas semanas.

Así lo confirmó la nutricionista Violeta Carvajal, quien señaló que una persona, principalmente un niño que presenta desnutrición, sufre como consecuencia daños irreversibles en su organismo, el cual a su vez, presentará una serie de deficiencias con el tiempo. “En el caso de los niños, el desarrollo es más tardío y nunca alcanza un ciento por ciento, la capacidad de retención es mucho menor que la de un niño que no ha sufrido desnutrición, por ende su capacidad intelectual es mínima, las defensas de éste son bien bajas, es más propenso a cualquier tipo de enfermedades”, señaló.

Carvajal aseguró que una de las principales causas de la mayoría de las enfermedades es la falta de una alimentación adecuada.

“La falta de proteínas, carbohidratos y calorías son necesarias para el desarrollo y mantenimiento del organismo de las personas, si a la gente le hace falta uno de estos componentes su organismo no funciona bien, y comienzan a presentarse las deficiencias”.

BOMBA DE TIEMPO PARA LA SALUD

Agregó que una persona que carece de estos nutrientes se vuelve hipertensa, aumenta su ritmo cardíaco, el azúcar, presenta deficiencia renal y pulmonar. La falta de alimentos básicos es un verdadero boom para el organismo, es una bomba de tiempo”.

Hasta la fecha se han registrado alrededor de 15 muertos por hambre en los plantones ubicados en El Tuma-La Dalia, El Naranjo, La Mora, todos municipios de Matagalpa. Asimismo, se registran centenares de personas en estado de desnutrición, siendo los niños quienes presentan los estados más críticos, como el caso de un niño de cinco meses, que pesa tres libras, uno de tres años pesa 12 libras, de cuatro años 18 libras, un niña de cinco años también pesa 18 libras, un niño de nueve años pesa 30 libras, una niña de 11 años pesa 45 libras, y una cantidad más de menores que difícilmente pueden caminar a causa del estado crítico de desnutrición que presentan.

Para la nutricionista estos niños en su mayoría no llegan a obtener ni la mitad de su peso ideal, “es una desnutrición severa, estos niños inevitablemente van a tener consecuencias irreversibles. De eso no hay duda, ya que ellos están propensos a recaer y ser víctimas de cualquier infección viral o bacteriana”.

IMPACTO EN LA FUERZA LABORAL

Agregó que si el Estado y las instancias correspondientes no desarrollan una política general de urgencia para prevenir que este mal —“la hambruna”— se generalice, en Nicaragua en un determinado tiempo únicamente va a existir personas con deficiencias, tanto físicas como mentales, la fuerza de trabajo se va a ver disminuida, y la existente no va a rendir al máximo, y por ende la economía del país se va a ver afectada aún más, “pues sin fuerza laboral competente no hay desarrollo en un país”.

Según la Constitución de la República, en el capítulo III “Derechos Sociales”, artículo 63, establece textualmente que es derecho de los nicaragüenses estar protegidos contra el hambre. El Estado proveerá programas que aseguren una adecuada disponibilidad de alimentos y una distribución equitativa de los mismos.

Por tal razón, la nutricionista señala que el Estado debe preocuparse y tomar en serio su papel, pues de esta forma evitará que se mueran más personas a causa del hambre.

EL PESO IDEAL

Según la nutricionista Violeta Carvajal, el peso ideal de un niño de uno a dos años, oscila entre las 22 y 26 libras. De 5 a 6 años, 46 libras; de 7 a 9 años, 59 libras; de 11 a 13 años, 110 libras como mínimo. “El peso mínimo les provee las calorías y nutrientes necesarios para su desarrollo”.

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