AFP
NUEVA YORK.- Albrecht Stromeyer, el admirador alemán que ha seguido a Serena a través del mundo en los últimos dos años, afirmó que nunca hará daño a la tenista, en una entrevista aparecida en la edición de ayer sábado del diario New York Post.
“Nunca haré daño físico a Serena”, afirmó Stromeyer al diario. “Pero sin quererlo he causado angustia a su padre, y si le he hecho daño, también le he hecho daño físico a ella”, afirmó.
Richard Williams, el padre de Serena, amenazó con matar a Stromeyer, de 34 años, si causa daño a su hija.
Albrecht Stromeyer, de 34 años, detenido hace ocho días en el US Open, fue condenado el jueves a permanecer alejado de la familia Williams y fue expulsado a Alemania.
Asimismo, fue declarado culpable de acoso por el tribunal, que también le condenó a permanecer alejado de todo evento organizado en el circuito femenino de la WTA.
Serena Williams tuvo que contratar un guardaespaldas para protegerse de Stromeyer, que comenzó a seguir a la tenista en febrero del pasado año en Bélgica.
“He sido muy egoísta, persiguiendo a Serena sin darme cuenta del impacto”, afirmó Stromeyer al diario. “Tengo que encontrar la forma de parar esto. Necesito ayuda emocional”.
Stromeyer afirmó al diario que se enamoró la primera vez que vio a la tenista. “Me quedé prendado en cuanto la vi. Amo a Serena profundamente. Mi corazón es puro. No es un deseo sexual, sino sobre todo estético. También admiro su disciplina. Es algo que yo nunca he tenido”.
Stromeyer ha sido detenido por acosar a la tenista en Italia, Alemania, Inglaterra y Estados Unidos, donde una vez se desnudó frente a la recepción del hotel después de que se le negara acercarse a ella.
“Serena es una bailarina, es la bailarina del tenis”, afirma el admirador alemán, que fue ayudado por familiares en sus intentos de acercarse a Serena Williams. Se ha gastado unos 15.000 dólares en sus viajes, aunque obtuvo billetes baratos de avión, gracias a un hermano que trabaja para una compañía aérea, informó el diario.
Stromeyer afirmó que se enamoró de Serena Williams hace dos años cuando vio jugar a la tenista en televisión. Poco después estaba en la primera fila de Wimbledon.
“Tenía que verla en persona”, dijo Stromeyer. “Jugó muy bien. Hubo un intercambio de miradas”.