Maryórit Guevara G. [email protected]
La mexicana Margarita Perezgil Bretón, quien llegó a Nicaragua el 24 de junio en calidad de turista, afirmó que fue humillada el martes en el Aeropuerto Internacional de Managua, cuando deseaba regresar a su país de origen.
Según Perezgil fue “irrespetada y desmoralizada” en presencia de otros pasajeros, cuando un inspector de control del aeropuerto revisaba sus documentos de entrada al país, a la vez que ordenaba bajar sus maletas del avión que abordaría.
Perezgil abordaría el vuelo 310 de la línea aérea Taca, que haría escala en El Salvador para luego llegar a México.
“Me trataron mal, me humilló, me hizo llorar. Hasta me dijo malas palabras, y ese trato uno no se lo merece. Ni siquiera pensó en la niña con la que iba. Yo le pedí que me tratara como turista y no lo hizo, luego pedí como residente y tampoco. Cuando dije que iba a pagar se negó”, aseguró.
Perezgil afirmó tener residencia nicaragüense desde hace 15 años, y viajar constantemente a Nicaragua donde vive su hija de siete años, la que también es residente. Ella trabaja en pro de la niñez nicaragüense impartiendo equinoterapia para los niños con síndrome de Down.
ESTADÍA VENCIDA
Según el reglamento, a los turistas mexicanos se les otorga un mes para quedarse en el país, pero Perezgil tenía vencido su período. Por lo que debía pagar 20 córdobas por cada día vencido.
“Sé que tengo que pagar los días de vencimiento, pero él no me agarró el dinero. Antes me había dicho que eran 5 dólares y después que eran setecientos córdobas. Como no agarraba el dinero, le pedí que me dejara salir como residente y no lo hizo”, manifestó.
Como residente, Perezgil podía salir del país con un permiso para ello, pero no portaba su credencial de residente por lo que el inspector no lo remitió. “No tengo mi credencial de residente, me la robaron en México, pero en mi pasaporte está el sello de ser residente y no lo respetó y me mandó a Migración”, aseguró.
VISA DE SALIDA
Javier Sirias inspector de control del aeropuerto afirmó que al conocer que ella es residente le solicitó su cédula, la cual no portaba, por lo que mostró un pasaporte vencido donde aparece el sello de migración con la fecha en la que se emitió la residencia.
“Si ella hubiese portado su cédula de residente se le vende una visa de salida, pero como no la andaba no. Porque no sabemos si ya se le venció la residencia y el sello del pasaporte sólo tiene el número y el momento en que se le otorga”, aseguró.
Asimismo, afirmó haberle dicho que pagará los días vencidos, a lo que Perezgil se negó. “Dijo que no lo iba a pagar. Después tiró un billete de 100 dólares gritando: ‘págate, que todos son una manada de ladrones’, pero el vuelo ya se había cerrado”, afirmó.
Sirias manifestó que jamás la insultó, y, que por el contrario, le facilitó su salida. “Mi intención no es molestar a los extranjeros, tratamos de facilitarles su estadía y el regreso a su país”, puntualizó.