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El reconocido escritor latinoamericano y columnista del diario Nuevo Herald de Miami, Andrés Oppenheimer, sugirió ayer en su columna habitual que el ex presidente de Nicaragua Arnoldo Alemán sea postulado para un hipotético campeonato hemisférico de la corrupción.
Oppenheimer afirma que en la escala de la corrupción latinoamericana, los US$124 millones presuntamente malversados durante el gobierno de Arnoldo Alemán no suenan como mucho, comparados con las fortunas que se sospecha desaparecieron del erario bajo gobiernos como los del peruano Alberto Fujimori o el mexicano Carlos Salinas de Gortari…, suenan como poca cosa. Sin embargo, afirma que “si uno los ve en el contexto de la aberrante pobreza de Nicaragua, o escucha de los procuradores de justicia nicaragüenses los detalles de las salidas de compras de Alemán en Miami o su estadía de US$30,878 en el Hotel Taj Mahal de la India, uno se pregunta si Alemán y sus colaboradores no podrían ser postulados para ganar un campeonato hemisférico de la corrupción de ser encontrados culpables”.
El escritor, luego de haber entrevistado vía telefónica al procurador general en funciones, Francisco Fiallos, comenta el gasto de US$1.8 millones presuntamente girados ilegalmente por el Banco Central para cubrir la tarjeta American Express del ex presidente y su secretario.
“En agosto de 1999, Alemán, que tenía entonces 53 años, usó su tarjeta para cubrir parte de los gastos de una gran fiesta que ofreció en el Biltmore Hotel de Miami para festejar su compromiso con la maestra miamense María Fernanda Flores, de 30 años. Según reportó The Herald entonces, asistieron unos 300 invitados, que comieron langostinos salteados en cognac y salmón en salsa de champán”.
Además, el columnista hace mención a otros supuestos gastos suntuosos hechos por el ex mandatario con fondos del Estado, como son cuatro compras de joyas —por US$1,610, US$2,599, US$3,244 y US$3,840, respectivamente— y la luna de miel a Italia, donde cargaron US$25,955 a sus tarjetas de crédito, incluidas compras por US$1,300 en la tienda Gianni Versace, US$11,500 en la tienda Mariorita Internacional y una comida por US$574 en el restaurante Al’Augusteo.
Finalmente, Oppenheimer recuerda las declaraciones de la diputada Jamileth Bonilla, quien justificó los pagos con dichas tarjetas diciendo que “una parte de los gastos eran cubiertos por un fondo de gastos confidenciales de la Presidencia, y la parte que excedía el monto que tenía disponible el Presidente era reembolsada por el Presidente o su secretario”.
Oppenheimer sentencia que si los cargos contra Alemán resultan ciertos, sus compras en Miami y sus noches en el Taj Majal Hotel de la India seguramente pasarán a la historia como una de las páginas más negras de la historia de la corrupción latinoamericana.
Oppenheimer fue miembro del equipo del Herald que ganó el Premio Pulitzer de 1987 y ha ganado el Premio Iberoamericano Rey de España en 2001.