- Presidente Bolaños asegura que nunca dará una orden al Ejército que vaya contra la institucionalidad del país
- Los cuartelazos y la bota militar han sido reemplazados por el poder civil, dijo el mandatario
William Briones Loáisiga [email protected]
El presidente Enrique Bolaños rechazó ayer, durante el acto del XXIII aniversario del Ejército de Nicaragua, la posibilidad de un cuartelazo para superar los problemas políticos e institucionales que enfrenta el país, como “algunos quisieran”.
“Algunos quisieran que Enrique Bolaños promoviera un golpe de Estado, tal como se ha hecho en el pasado. Están rotundamente equivocados. Soy demócrata y civilista. El Ejército de Nicaragua, jamás, general Carrión, va a recibir una orden mía que vaya en contra de la Constitución Política y las leyes. Esas son cosas del pasado y no volverán. Esta institucionalización del Ejército tampoco se prestará al retorno de los cuartelazos. El pueblo defiende cívicamente su institucionalidad”, aseguró el mandatario en su discurso central el Día del Ejército.
Recordó que históricamente los ejércitos nicaragüenses habían estado al servicio de una persona o una familia, lo que ocasionó revoluciones y guerras. “Se hacían gritar consignas como aquella de ‘¡no te vas, te quedás!’ Se erigían estatuas, hacían manifestaciones de respaldo. Todo giraba en función del general, el comandante, del partido o de su familia”, dijo.
“Además, hemos tenido los problemas causados por los pactos políticos, que a la larga casi sólo han servido para perpetuar a un caudillo, una familia o un partido”, agregó.
Reconoció que a pesar de su origen partidario, el Ejército de Nicaragua ha demostrado en los últimos doce años profesionalismo y apoliticidad. “El Ejército comprendió la importancia de servir a la nación por encima de intereses de una persona, familia o partido político”, indicó.
RECONOCE IMPORTANCIA DEL EJÉRCITO
Durante la actividad, Bolaños dijo haberse dado cuenta de la importancia del cuerpo castrense para la vida nacional, al observar, siendo vicepresidente de la República, el aporte que éstos brindan durante los desastres naturales, de donde aseguró que surgió la relación armoniosa que ahora mantiene con los militares.
“Ahí comprendí que el Ejército no sólo defiende nuestra soberanía, ni únicamente combate el terrorismo, el narcotráfico y otros flagelos, sino que tiene una misión humanitaria que es meritorio reconocerle”, dijo.