Un costarricense llora sobre el sitio del deslave donde sus familiares murieron y un nicaragüense pudo haber quedado enterrado.

Nica perdido tras deslave

Vivía en la cumbre del cerro que se derrumbó en Costa Rica Mayda Isabel Meléndez [email protected] Un perro como mascota y una casita en la parte más alta del cerro Alto Loaiza de Orosí, Cartago (Costa Rica), era todo lo que tenía el nicaragüense Eladio Cajina, a quien sus vecinos dan por desaparecido desde el […]

  • Vivía en la cumbre del cerro que se derrumbó en Costa Rica

Mayda Isabel Meléndez [email protected]

Un perro como mascota y una casita en la parte más alta del cerro Alto Loaiza de Orosí, Cartago (Costa Rica), era todo lo que tenía el nicaragüense Eladio Cajina, a quien sus vecinos dan por desaparecido desde el sábado pasado cuando ocurrió el derrumbe, informó el periodista Alvaro Murillo, del diario costarricense La Nación.

Un lugareño, Eduardo Bonilla, declaró al periodista Otto Vargas, del periódico Al Día, que había visto a Cajina e incluso conversó con él tan sólo unas horas antes del suceso. “Lo vi pasar por acá, me dijo que la cosa estaba fea y que a su casa ya le había llegado el lodo; iba con una sombrilla y un saco con pan para darle de comer a las gallinas”, relató.

Además de la insistencia de los vecinos en señalar la ausencia de Cajina, su perro husmeaba ayer sobre la capa de lodo que dejó el alud, donde sepultó al menos 13 casas y dejó siete desaparecidos.

La insistencia del perro por buscar en el lodo ha hecho pensar a los pobladores de la zona que allí puede haber quedado el cadáver del nica, o al menos sus pertenencias.

Sin embargo, la Cruz Roja no incluye a Cajina en la lista oficial de desaparecidos, porque nadie ha interpuesto una denuncia en ese sentido. Lo más probable es que ninguna persona lo haga, porque los vecinos afirman que vivía solo y sin parientes conocidos en los alrededores de la comunidad agrícola donde habitaba y trabajaba como guarda de seguridad.

A Eladio Cajina lo conocían allí como “El Paisa” y vivía en la parte más alta del cerro, por lo que su casita fue una de las 13 viviendas arrasadas por el derrumbe. Algunos vecinos dijeron que el nica llegó a Alto Loaiza hace unos meses, procedente de Puerto Limón.

“Al ‘paisita’ nadie lo ha visto. De hecho, ya hubiera estado aquí con una pala. Hace como un mes se pasó para ese lugar. Se ganaba la vida con jornales. Además, vendía culantro y chayotes en Orosí”, comentó Lenín Montenegro, otro vecino que subió al cerro para colaborar con las labores de búsqueda.

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