Benjamín Blanco [email protected]
En una carta dirigida el viernes pasado al presidente de la República, Enrique Bolaños, el padre del comisionado Christian Munguía Alvarado, asesinado el 13 de mayo de este año, expresó que él y toda su familia están insatisfechos con la versión oficial del asesinato del jefe policial.
Los familiares solicitaron el apoyo del presidente Bolaños “para que se realice una revisión y ampliación sobre las investigaciones policiales, judiciales y cualquier otro tipo que dé como resultado el esclarecimiento fehaciente y satisfactorio, sobre las circunstancias reales y los motivos que culminaron con el asesinato del comisionado general Munguía Alvarado”, señala un párrafo de la carta en mención.
A más de tres meses del asesinato de Munguía, los familiares sienten que no se ha investigado a profundidad sobre todos los posibles móviles que por la delicada labor que desempeñaba a lo interno y externo de la Policía Nacional hayan decidido poner fin a su vida, “imponiendo de esta manera el silencio a una persona que se caracterizó tanto en su vida personal como dentro de la institución por ser justo e intolerante de cualquier acto que fuera en contra de la ley”, señala la carta dirigida al Presidente.
Una carta similar también fue dirigida a la directora del Centro Nicaragüense de los Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez de Escorcia, a quien le piden que el caso de la muerte de Munguía se incluya en el informe de violaciones de los Derechos Humanos en Nicaragua, incluyendo las dudas acerca del proceso judicial e investigativo.
DUDAS E INTERROGANTES
Entre las dudas e interrogantes que según los familiares de Munguía “saltan a la vista” dentro del proceso investigativo y judicial del asesinato, figura el hecho de que la Policía no preservó evidencias importantes en el caso, como fueron las pertenencias que llevaba consigo al momento del crimen: su camisa, reloj, teléfono celular, pulsera y cadena.
Insólitamente, estos objetos fueron desechados por los peritos policiales, y en lugar de resguardarlos como evidencias según la lógica y los procedimientos lo indican, fueron entregados a una persona civil.
“Fuimos testigos presenciales en el hospital militar de que estas pertenencias fueron revisadas e incluso fotografiadas por los peritos policiales, y en el acta de entrega de estos objetos personales no se indica por ningún lado de que estos objetos presentaban algún daño, pues de ser así, debió ser preservado como evidencia”, indica la carta dirigida al Cenidh.
Fue hasta días después de ocurrido el crimen que el juez Sabino Hernández, quien lleva la causa en el juzgado contra los asesinos materiales, recibe los objetos personales de Munguía como parte de las evidencias para demostrar en su sentencia el delito de robo frustrado, aduciendo que el reloj que portaba el comisionado presenta una rotura posiblemente por estiramiento que demuestra el forcejeo y la intención del robo.
Además, la familia de Munguía critica el hecho de que el delito haya sido tipificado como “robo con homicidio”, figura delictiva que no existe en la legislación común.