- La comisionada Glenda Zavala demandó a la municipalilidad gestión para que las luminarias vuelvan a instalarse
Alina Lorío Lira/[email protected]
OCOTAL.- Ciento treinta postes y luminarias públicas instaladas a inicios del 2000 en un tramo de dos kilómetros de la Carretera Panamericana, que cruza de sur a norte la ciudad de Ocotal, siguen sin aparecer desde que el Ministerio de Transporte e Infraestructura y la Empresa Constructora sueca NCC, decidieron quitarlos para ampliar la carretera.
Según un documento en nuestro poder, el ingeniero Edgard A. Bohórquez, viceministro del MTI, ordenó el 15 de diciembre del 2000 retirar los postes de alumbrado público que cuyo costo de 65 mil córdobas, fueran asumidos provisionalmente por la compañía Hifab-KM, supervisora del proyecto de ampliación y reconstrucción de la carretera Yalagüina-Las Manos.
“Requerimos que el valor del trabajo sea pagado por medio de NCC Internacional, mientras podamos hacer uso de los recursos financieros asignados al MTI para el año 2001, con los cuales efectuaríamos el reembolso del dinero utilizado para remover los postes a más tardar en el próximo mes de febrero”, dice la carta firmada por Bohórquez y enviada a Hifab-KM.
La instalación de los 130 postes de alumbrado público fue inaugurada con bombos y platillos en una gigantesca fiesta roja por el entonces presidente Arnoldo Alemán, quien anunció que la obra había sido posible con fondos donados por Taiwan.
Año y medio después de removido el alumbrado público de una de las más importantes vías de acceso a la ciudad de Ocotal y tránsito hacia el puesto fronterizo de Las Manos, ni la NCC, ni Unión Fenosa, ni el MTI han querido ofrecer una versión clara del destino que tuvieron y las probabilidades de su retorno son inciertas.
OCOTALEANOS DEMANDAN RETORNO
La comisionada Glenda Anabel Zavala, jefa de la Policía Nacional en Nueva Segovia, se mostró este jueves preocupada por el destino de las luminarias, ya que “nadie sabe dónde están”.
Consideró que para la Policía es un problema de inseguridad ciudadana que esa carretera no tenga iluminación porque fomenta y facilita los actos delincuenciales.
La jefa policial opinó que las autoridades municipales tienen la responsabilidad, ahora finalizado el proyecto de carretera, de exigirle a las empresas e instituciones que quitaron las luminarias a que vuelvan a instalarlas “porque además de que son patrimonio de Ocotal, son también significado de seguridad. Un pueblo sin luz, es un pueblo inseguro”, sostuvo.
APARECEN SÓLO POSTES
Por su parte, el ingeniero Edward Centeno, alcalde de Ocotal, informó que ha tratado de establecer un sinnúmero de comunicaciones con funcionarios del MTI y Disnorte, quienes aseguran que los postes se encuentran en esta ciudad.
Prometió hacer las gestiones ante Disnorte y la NCC para ubicar las luminarias y alambrado, seguidamente exigirles que sean instaladas de inmediato “porque el gobierno de Nicaragua utilizó en el proyecto fondos destinados para Ocotal y no es posible ni justo que se nos deje sin iluminación pública”.
Añadió que la preocupación es generalizada, que todos los sectores sociales han manifestado su inquietud y han demandado la gestión de la Alcaldía para que el proyecto de alumbrado público, de casi tres kilómetros de carretera que van desde el puente del Río Coco hasta la salida norte de la ciudad, regrese al lugar de donde los quitaron.