- El astro en el Real Madrid
AFP
PARIS.- Mejor goleador del último Mundial tras cuatro años en dique seco, Ronaldo decidió probar una nueva aventura en el Real Madrid donde sólo será una estrella más en medio de una constelación.
Sin embargo, a diferencia de Zinedine Zidane, cuyo traspaso al Real fue la comidilla de todas las crónicas la temporada pasada, Ronaldo tendrá que aprender a ser humilde, lo que no es una de sus cualidades, para imponerse en el equipo más caro del mundo.
El francés supo integrarse en el grupo, ser aceptado por el colectivo e imponerse en su papel de jefe de orquesta antes de confirmarlo en la final de la Liga de Campeones. Además, el golpe mediático-económico efectuado por el presidente Florentino Pérez le representa serios problemas a su entrenador, Vicente del Bosque, que ve su sabio equilibrio puesto en duda.
La llegada de Ronaldo rompe de entrada la complicidad Raúl-Morientes en el campo. Patrón en el vestuario, junto al capitán Fernando Hierro, Raúl, el jugador más querido de la afición, no se pronunció oficialmente.
De hecho, el viernes en Mónaco, durante la Supercopa de Europa y mientras Morientes veía el partido desde la grada, Raúl apareció huérfano sobre el césped, buscando apoyos en el ataque, mientras el resto del equipo daba la impresión de haber encontrado ya el equilibrio.
Al terminar el partido, Hierro hizo saber a su presidente que los jugadores no entendían la manera con la que era tratado un delantero que marcó más de cien tantos con la camiseta del Madrid.
Pero este tipo de consideraciones no preocupan demasiado a Pérez, que cree ante todo que hizo una excelente operación en el plano financiero y deja a los técnicos la tarea de ocuparse de las consecuencias deportivas. El traspaso de Ronaldo supone en realidad una operación financiera. Poco importa si, tras la Copa del Mundo, el seleccionador brasileño, Luiz Felipe Scolari, calificara a su goleador de “niño mimado”.
Para financiar el traspaso, el Madrid debió echar lastre, deshaciéndose, además de Savio (Girondins de Burdeos), de dos defensas centrales: Iván Campo (Bolton) y Julio César (Austria de Viena). Afortunadamente, el joven argentino Esteban Cambiasso confirmó su talento de centrocampista y permitió a Iván Helguera instalarse en plena defensa.
En el terreno salarial, la nueva incorporación no debería provocar malestar ya que el brasileño cobrará, al parecer, seis millones de euros al año como Zidane, Raúl y Figo.
Por contra, en el terreno deportivo, el estilo de juego de Ronaldo, basado en la aceleración y sus pases en profundidad, obligará sin duda a del Bosque a revisar los esquemas y desplegar sus mejores recursos diplomáticos.
Es algo que funcionó perfectamente con Figo y Zidane. Pero fracasó con el francés Nicolas Anelka, el primero de los golpes de efecto del Real y que se presentaba con un perfil de juego cercano al brasileño.