Luis Alemán [email protected]
El cuerpo sin vida de un anciano fue descubierto por varios comerciantes bajo las gradas del cafetín “Judith”, la mañana del pasado sábado, en la terminal de buses del Mercado Roberto Huembes.
El cadáver presentaba un golpe contundente en su cabeza, lo que hace suponer que el ahora occiso pudo ser atacado por una o varias personas que pretendían asaltarlo.
José Morales Picado, un vendedor de lotería que tiene su puesto junto a las gradas del cafetín, comentó que el anciano había aparecido tres días atrás en el sector y se movilizaba apoyándose en un par de bastones hechos con palos de escoba, los que quedaron en el lugar del hallazgo.
Otra comerciante del lugar, la cual no quiso revelar su nombre, en una actitud caritativa ayudó a bañarse al anciano a quien también alimentó y vistió. El pasado jueves , el octogenario anduvo dando vueltas en la terminal de buses, aparentemente pidiendo dinero, pero fue atacado por un indigente señalado por las comerciantes como un demente peligroso.
NI LOS BOMBEROS NI LA CRUZ ROJA
Según José Morales, ese sujeto golpeó la cabeza del anciano, quien adolorido se fue a refugiar bajo las gradas quejándose constantemente del dolor. Unas comerciantes, preocupadas por la salud del viejito, acudieron a la estación de bomberos para que lo trasladaran a un centro asistencial, pero la respuesta de los bomberos fue que el jefe, identificado como Lenín Mejía, no se encontraba y que por ello no podían hacer nada, igual respuesta recibieron de parte de la Cruz Roja, donde según las comerciantes, les pidieron gasolina para las ambulancias.
El viernes, el anciano ya no tenía puestos los zapatos deportivos que le habían obsequiado, supuestamente fueron robados por chavalos huele pega que deambulan en el lugar.
Unos cartones servían de colchón al anciano, que la noche del viernes quedó aparentemente dormido hasta la madrugada de ayer, cuando fue encontrado muerto, y con el golpe en la cabeza de donde le salió sangre la que quedó en el piso del lugar.
En horas de la noche, la Policía aún no había logrado la identidad del fallecido, según lo confirmó el teniente Bismarck Arévalo, jefe de Información y Análisis del Distrito Cinco de la Policía.
El cuerpo del infortunado se encuentra en la morgue del Instituto de Medicina Legal.