- El joven Santos René Méndez Contreras murió arrollado por una ruta de la 175 en la Pista del Mayoreo
- La velocidad que traía el pesado vehículo era tal que en el adoquín de la pista quedó marcado un frenazo de casi 20 metros
Luis Alemán [email protected]
En menos de 72 horas, las rutas urbanas de transporte colectivo cobraron una nueva víctima, esta vez se trata de Santos René Méndez Contreras, de 23 años, cuyo cuerpo quedó semidesbaratado bajo las llantas de un pesado bus de la ruta 175.
El accidente ocurrió en la intersección de la Pista del Mayoreo, entrada a Sabana Grande, cerca de las 9 y 30 minutos de la mañana de ayer. El jueves pasado otro bus arrolló a un estudiante de 12 años.
Según versiones de varios testigos, el bus International amarillo, conducido por José Ariel González, de 28 años, circulada de Este a Oeste, cuando al llegar a la intersección de los semáforos de Sabana Grande, pasó arrastrando al joven Santos René Méndez, que conducía una bicicleta azul.
El bus viajaba a exceso de velocidad, razón por la cual su conductor no pudo controlar al pesado vehículo, que impactó al joven ciclista arrastrándolo unos 20 metros, hasta que logró detenerse al impactar contra una camioneta que se encontraba aparcada al lado izquierdo de la pista.
Una vez que el bus se detuvo, su conductor abandonó el volante y se dio a la fuga, ni siquiera volvió la vista hacia el cadáver del muchacho de cuya cabeza manaba abundante sangre, afirmaron los testigos, que indignados exigían castigo para los buseros.
HORRENDA ESCENA
El cadáver de Santos René quedo boca arriba, en su cabeza era visible una herida profunda ocasionada cuando su cuerpo dio contra el pavimento. Mechones de pelo quedaron esparcidos en una distancia de 20 metros, mientras de sus tobillos salían hilillos de sangre de un par de heridas que tenía en cada uno de sus miembros inferiores.
El rostro del muchacho quedo de tal forma que se podía determinar el horror que pudo experimentar al ver al mastodonte de hierro venir directamente hacia él.
Al momento del accidente, el joven vestía un pantalón camufle corto, un par de zapatos negros y una camiseta roja.
Después del impacto que recibió del pesado vehículo, la camiseta quedó desgarrada, su pantalón quedó entre sus piernas, mientras uno de sus zapatos quedó bajo la bicicleta, la que estaba partida a la mitad.
HABIA VENIDO A BUSCAR MEJOR VIDA
Santos René Méndez Contreras era originario de Jinotega, desde donde emigró a Managua en busca de mejores horizontes para ayudar a su numerosa familia.
Gracias a su dedicación al trabajo logró ganar suficiente dinero, lo que le permitió comprar una casita en Laureles Sur, del Hotel Oasis Las Vegas cuatro cuadras al lago.
Poco tiempo después mandó a traer a su familia integrada por sus padres y nueve hermanos más, a quienes logró conseguirles trabajo en varios lugares, según comentó su propia madre Ángela Contreras.
¿HASTA CUANDO?
Los que vieron los mechones de pelo esparcidos en el pavimento, que también quedó manchado por la sangre de la nueva víctima de los buses asesinos, se preguntaron hasta cuándo estos irresponsables conductores dejarán de causar dolor a las familias nicaragüenses.