Guardafronteras en su labor diaria para resguardar y proteger la soberanía de nuestro territorio.

Vigilantes en la guardarraya, las tropas guardafronteras de fiesta

Tienen una vida nómada. Hoy amanecen en Somotillo y luego terminan pernoctando en Cinco Pinos. Patrullan, vigilan y custodian los 96 kilómetros de frontera, bajo las crueles condiciones climáticas del norte de Chinandega. Este brazo armado del Ejército también celebra el XXIII aniversario de su constitución Carol MunguíaCORRESPONSAL/[email protected] Las tropas guardafronteras ejercen su labor las […]

  • Tienen una vida nómada. Hoy amanecen en Somotillo y luego terminan pernoctando en Cinco Pinos. Patrullan, vigilan y custodian los 96 kilómetros de frontera, bajo las crueles condiciones climáticas del norte de Chinandega. Este brazo armado del Ejército también celebra el XXIII aniversario de su constitución

Carol MunguíaCORRESPONSAL/[email protected]

Las tropas guardafronteras ejercen su labor las 24 horas del día, en la protección y defensa de la soberanía, la lucha contra el narcotráfico, el abigeato, el contrabando y los indocumentados en la zona.

Este contingente de hombres juega un papel importante en los pueblos donde existe un vacío policial. “Actuamos coordinadamente para cubrir la vasta extensión por donde el abigeato golpea a las pequeñas fincas”, dijo el teniente Denis Vargas, jefe del puesto de El Chipote, ubicado cerca del cerro San Rafael, en las afueras del pintoresco poblado de Cinco Pinos.

La vida del militar no es tan fácil. Alejado del ambiente familiar, al que sólo llega dos veces al mes, el guardafronteras ejecuta una sistemática presión a las bandas de abigeos.

Para Carlos Martín López Molina, originario de San Lucas, Chinandega, el calor es lo más complicado del trabajo. Recuerda muy detalladamente que hace 30 días detuvo a cuatreros que llevaban consigo cuatro semovientes de calidad, desaparecidos de las fincas de San Francisco de Cuajiniquilapa.

“Perseguimos a los hombres, que eran de origen hondureño e incautamos las reses hasta devolverlas a sus dueños. Fue muy bonito que los pobladores se sumaran a la tarea y evitar la fuga del ganado nicaragüense al otro lado”, relató.

CUALIDADES DE UN BUEN GUARDAFRONTERA

López, al igual que el resto de sus compañeros, definieron que para ejercer la labor militar se necesitan tres elementos: Voluntad, disciplina y obediencia.

Algunos con muchos años de experiencia dentro de las filas del Ejército manifestaron que la actividad les permitió conocer el interior del país, integrarse a las labores de defensa de la soberanía y jugar un papel predominante a favor de la economía nicaragüense.

El trabajo que se ejerce en los “municipios santos”, llamados así por ser bautizados como Santo Tomás del Nance, San Francisco de Cuajiniquilapa y San Pedro de Potrero Grande, no es similar al que se desarrolla en El Guasaule.

La panorámica cambia en 180 grados. En la frontera se ejecutan más las labores de patrullaje, de observación y de constante vigilancia, para garantizar la estabilidad en la guardarraya.

Para el mayor Ramón Ernesto Contreras, jefe del Destacamento Fronterizo de El Guasaule del II comando militar, el desempleo golpeó duro la zona, que es vulnerable a actividades ilícitas.

COMBATIENDO LAS ACTIVIDADES ILÍCITAS

“En el año pasado se dieron asaltos a los cambistas. Por la frontera cruzan gente de diversas nacionalidades; hay más amenazas que [en] el resto de los pueblos”, apuntó.

Contreras dijo que constantemente se vigila desde El Estero de “Los perejiles”, en Somotillo, hasta “La peña del jicote” en San Francisco, para recorrer intensamente y a pie 96 kilómetros de frontera.

En ese trajín diario enfrentan limitaciones. La frontera no está delimitada. El Río El Guasaule, que divide a Honduras y Nicaragua, es un simple pasadizo para los lugareños de ambos países que se auxilian en sus problemas más cotidianos.

“Sin embargo, la misión es establecer un orden, ejercer un patrullaje constante y una disposición de defensa para que nuestros ciudadanos respiren aires de tranquilidad”, enfatizó el jefe del contingente fronterizo.

OCCIDENTE CELEBRA EL XXIII ANIVERSARIO

Concluyen dos años de servicio del coronel Víctor Boitano Coleman. Para el jefe del II comando militar en León y Chinandega, la misión de las tropas es de gran significado.

“Es parte del logro institucional. Las tropas guardafronteras es una estructura importante dentro del Ejército. Representa la primera línea de defensa del país y de resguardo de la frontera estatal y ofrece un compromiso real, pese a las limitaciones materiales y climáticas, sostuvo Boitano.

El jefe militar resaltó otros importantes logros del destacamento de Occidente, entre ellos la participación con el Ministerio de Salud en las actividades contra el VIH, en el adiestramiento de la técnica en maniobras militares, en la acción para declarar a Chinandega territorio libre de minas y ser parte del principal tendido territorial de defensa civil en todo el país, que permiten enfrentar los diferentes fenómenos naturales que amenazan a Occidente.

Este 30 de agosto, en que se celebrará en Chinandega el XXIII aniversario de constitución del Ejercito de Nicaragua, los militares presentarán a sus más de 400 invitados de León y Chinandega, una fantasía militar.

Se programa un acto para rememorar a los soldados caídos y una misa en honor a esos combatientes.

En el marco de la celebración se desarrollarán encuentros con los estudiantes de los centros de estudios de secundaria para resaltar la historia del Ejército y hablar a los interesados sobre la carrera militar como opción de futuro.

Habrá exposición fotográfica, comparecencias públicas y entrega de grados. Se celebrarán actos en Villanueva y Chinandega.  

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