- Costo de las acciones de control asciende a US$25,000 y se espera continuarlas en septiembre y octubre
Carol MunguíaCORRESPONSAL/[email protected]
La langosta voladora o chapulín, insecto masticador que amenazó con devastar los cultivos de la Península de Cosigüina, está bajo control. La cuarta campaña para erradicarlo concluyó la semana pasada.
Ricardo Padilla, coordinador regional de Sanidad Vegetal y Semillas del Ministerio Agropecuario Forestal (Mag-For), dijo que los esfuerzos por vía aérea y terrestre que se utilizaron para combatir la plaga fueron efectivos.
En la cuarta campaña se destruyeron 110 focos, distribuidos en una extensión de 1,100 manzanas de la Península de Cosigüina, a 95 kilómetros de Chinandega, al Occidente del país.
El monitoreo del Schistocerca Piceifron, especie nativa de Mesoamérica, se viene realizando desde enero de este año.
La amenaza provocada por el insecto fue contenida por cinco brigadas de pequeños productores de la zona, que voluntariamente colaboraron junto a técnicos del Mag-For.
Erasmo Narváez, delegado de Sanidad Vegetal, detalló que la principal amenaza del chapulín es la manera de agruparse, lo que se convirtió en una severa alarma con los cultivos de primera en toda la zona.
Narváez, que es especialista en Entomología, aseguró que la plaga en su etapa más crítica alcanzó una población de cerca de 5,000 adultos por hectárea, que representaban un peligro para la península, que en términos de cultivos es muy productiva.
CONDICIONES PROPICIAS
Explicó que una de las razones por la cual creció la población del insecto es que existe mucha tierra ociosa o en desuso, además del suelo arenoso, condiciones propicias para el desarrollo de la plaga, pues hay una extensión sin control cultural que facilita su crecimiento.
Ambos técnicos al frente de la vigilancia fitosanitaria, coincidieron que el costo del manejo de plagas en Occidente se acerca a los 25,000 dólares y que el seguimiento a la plaga del chapulín se reiniciará en septiembre y octubre próximo.
Explicaron que para controlar los más de 400 focos de chapulín, se utilizaron insecticidas recomendados por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
BRIGADISTAS VOLUNTARIOS
-Pablo Juárez, originario de la comarca Cosigüina, es uno de los voluntarios integrantes de las brigadas de control de la langosta voladora.
-“Fuimos 28 productores de seis comunidades al campo. Es duro el trabajo pero veremos beneficios cuando se recolecte la cosecha de maíz”, dijo alentado con los datos que aseveran que la plaga está bajo control.
-Juárez mencionó que el año pasado perdieron el maíz de la cosecha de primera por la plaga. “Es triste sembrar con esfuerzo propio y ver perder casi 250 manzanas de maíz en este perímetro”, recordó.
-Dijo que salieron a combatir la plaga en turnos matutinos y vespertinos, por un período de dos meses.
-“El campesino dijo que el chapulín no está vencido pero entraremos en septiembre y octubre a erradicar la plaga para ver el fruto del trabajo del pobre”.
-Los pequeños productores terminaron la última campaña de control simultáneamente con la entrega de insumos agrícolas por parte del organismo “Amigos de Holanda”, que financió a 13 productores de la península.
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