Lucía Vargas CalderónCORRESPONSAL/[email protected]
Aunque la mayoría de las gasolineras locales han entrado en la modernidad de sus instalaciones y de la atención al público, tienen deficiencias en algunas medidas de seguridad que son de gran valor para el resguardo de la vida de sus empleados, asegura el capitán Juan García, jefe de Prevención del Cuerpo de Bomberos de Carazo.
Para García, las diez gasolineras que hay en este departamento están cumpliendo en gran parte el reglamento de “Prevención de Incendios Explosivos y Siniestros de la República de Nicaragua”, pero lamenta que carezcan de disciplina para imponer en los transportistas la norma de apagar el motor cuando se les vende combustible.
Otra violación a las normas internacionales, según García, es la falta de cadenas con ganchos que se usan en caso que algún vehículo se incendie en la pista, y frazadas de lana que son obligadas cuando alguna persona toma fuego.
El Ing. Álvaro Portocarrero, gerente de Shell en Jinotepe, comentó que la inversión que esta petrolera en particular hizo en Carazo, sólo en medidas de seguridad, supera los 600,000 córdobas, pero admite que algunas de esas deficiencias señaladas por los bomberos son reales.
CONTAMINACIóN DE SUELO
Portocarrero opina que el esfuerzo por garantizar confort y medidas de seguridad computarizada, en gran medida responde a la prevención de siniestros, pero más que problemas de esa índole lo que a su juicio sí se está cometiendo es la contaminación del suelo por parte de algunas petroleras.
Esta conclusión es el resultado de una monografía que él mismo hizo, pero además señaló que en el terreno de Shell se comprobó que cerca del manto acuífero había presencia de diesel. Este líquido, considerado dañino para los suelos, fue encontrado a más de 10 metros de profundidad hace un año cuando estaban remodelando la estación.