Emilio Zambrana yElízabeth [email protected]
El director del Hospital Japón-Nicaragua, doctor Noé Campos, admitió que ese centro obvió el proceso de informar a la Policía sobre la muerte y posterior entierro de una recién nacida en el traspatio de ese centro asistencial, pero negó que exista negligencia en dicha muerte ni suspicacias sobre una posible desaparición de la niña.
“El médico de turno ordenó enterrar el cadáver porque se encontraba en estado de descomposición y ningún familiar se hizo presente”, dijo a LA PRENSA el doctor Campos, tras señalar que “en ningún momento estamos obstaculizando las investigaciones sobre la muerte de la recién nacida”, manifestó en tono molesto.
Criticó a la Policía de Granada de no actuar con profesionalismo, “pues ni siquiera han abierto una investigación, ni mucho menos han interrogado al personal médico involucrado en la atención a la recién nacida”, agregó el galeno.
Campos insistió que ningún familiar se encontraba presente cuando la niña de Karla Patricia Dumas Peña murió y que, como consecuencia del estado de descomposición en que se encontraba, fue enterrada en el traspatio del hospital.
“La muerte de la recién nacida está totalmente esclarecida en nuestro expediente del caso”, dijo, tras indicar que la doctora Casta Nicaragua, quien atendió a la niña, dio la orden de enterrarla debido al estado de descomposición.
El director del hospital sostuvo que como no cuentan con una morgue, “por eso se enterró el cuerpo”. “Yo no sé de dónde sacaron que el cuerpecito está desaparecido… eso es una irresponsabilidad de los familiares y de la Policía”, agregó, e insinuó que detrás de este suceso se esconden intereses económicos “para perjudicar la imagen del hospital”.
Campos no mostró la orden que giran a las radioemisoras para anunciar a los familiares que retiren a un paciente fallecido.
La falta de explicación por parte del hospital de Granada no sólo a la Comisaría de la Mujer, sino a los familiares de la bebé enterrada, hizo que la Policía tipificara el caso como presunto tráfico de menores.
INFORME DE NANDAIME
Por su parte, el director del Hospital de Nandaime, doctor Luis Antonio Pérez Guevara, manifestó que la bebé de Karla Patricia Dumas Peña, de 15 años, fue remitida en estado delicado de ese centro asistencial al de Granada, tras valorar que “en Nandaime tenía pocas probabilidades de sobrevivir”.
El director de Nandaime indicó que la bebita nació con lo que calificó síndrome de aspiración de meconio (o sea que al nacer la niña recibió en su organismo el líquido que defeca producto del esfuerzo que hizo por salir del vientre).
“La bebé fue trasladada en condiciones graves”, expresó el director del Hospital de Nandaime, tras explicar que nació flácida (aguada), con respiración los médicos lograron reanimarla para trasladarla de inmediato a Granada.
“Si no hubiéramos actuado con premura se nos muere, hay que evaluar los factores de riesgo a los que estuvo sometida”, explicó Pérez Guevara, quien señaló que en esta situación también existe responsabilidad de parte de los familiares, sobre todo porque se trata de una madre adolescente.
A esto le agregó el doctor Pérez que Karla no acudió a un centro de salud para controlar su embarazo y cuando acudió al centro lo hizo “sólo a tirar a la bebé, sólo la recibimos y se logró mandar viva a Granada”.
El director del Hospital de Nandaime estimó que si Karla hubiera acudido al centro al menos dos horas antes a buscar atención médica los médicos habrían detectado los factores de riesgo.
MINSA INVESTIGA
El informe que el hospital de Granada remitió al Ministerio de Salud indica que la bebita ingresó el seis de agosto y murió dos días después, el ocho, por la madrugada a consecuencia de una “sepsis” temprana, que son infecciones con las que nacen los bebés prematuros, explicó Roberto Jiménez, director de hospitales del Ministerio de Salud.
Según Jiménez, las autoridades de Granada le aplicaron al bebé prematuro, los antibióticos necesarios, pero no sobrevivió.