Jaime Pérez, Francisco José González con Rolando Torres, capacitador de la Organización de Ciegos de Nicaragua en Rivas.

El placer de vivir y amar venciendo la oscuridad

No ven con los ojos, pero ven con el corazón. Su tacto, olfato y audición les ha permitido reemplazar algunas limitaciones visuales. Historias conmovedoras de no videntes nos refieren familias rivenses que a través del sistema Braille han encontrado la posibilidad no sólo de leer, sino de poder insertarse a la sociedad, incluso para algunos […]

  • No ven con los ojos, pero ven con el corazón. Su tacto, olfato y audición les ha permitido reemplazar algunas limitaciones visuales. Historias conmovedoras de no videntes nos refieren familias rivenses que a través del sistema Braille han encontrado la posibilidad no sólo de leer, sino de poder insertarse a la sociedad, incluso para algunos ha significado encontrar el amor en todas sus manifestaciones

Inés Izquierdo Miler [email protected]

Jaime nació con problemas visuales en el ojo derecho y sólo percibía sombras y bultos, sin embargo, su ojo izquierdo compensaba esas deficiencias y podía apreciar una panorámica maravillosa de los hermosos paisajes rivenses. Así podía visualizar los amaneceres, en lo que irradiaba ese rayito de luz futurista.

Pero la fatalidad a veces llega, no sólo cuando uno menos lo espera, sino por donde uno menos lo desea y ocurrió la desgracia: una noche cuando regresaba de un cumpleaños a bordo de su bicicleta, sucedió de pronto lo inesperado, en medio de la oscuridad y por sus limitaciones no pudo ver con claridad una rama que se había medio desprendido de un árbol y que colgaba en el aire, impactándole brutalmente. Cuando se percató era demasiado tarde, se le había vaciado el ojo bueno.

Entonces Jaime, con tan sólo 20 años de edad, pensó que todo había terminado, ya que sabía que el ojo enfermo estaba condenado irremisiblemente a quedar inútil. Pero como bien dicen: “Dios escribe recto mediante líneas torcidas y sólo hay que aprender a leer esas líneas”, en Jaime eso fue alentador.

LA CONFIANZA Y EL AMOR LLEGÓ A SU VIDA

En su memoria guarda por siempre aquel día en que llegó al hospital y en medio de un crítico estado depresivo, tuvo la dicha de conocer a Elsa, la enfermera de cabecera, en quien no sólo encontró los servicios profesionales sino la mujer de sus sueños, que constituiría con él un hogar donde ahora alborotan, con sus risas, sus dos hijos.

Según cuenta la familia de Jaime, cuando sucedió el fatal percance, él no quería seguir viviendo, verse entre brumas le producía una inmensa tristeza y depresión que lo llevó hasta pensar en terminar con su vida. Previendo un arrebato de locura, los familiares escondieron todo aquello que podía estar al alcance de Jaime para agredirse. Pero fue la paciencia y el amor y la confianza transmitida por Elsa que permitió rescatar a este joven, quien ahora se define como un hombre realizado en todos los sentidos.

BRAILLE, EL PLACER DE LEER CON LAS MANOS

También fue su incorporación a la Organización de Ciegos de Nicaragua el otro gran impulso que lo ha llevado hasta donde está hoy en día. Aprender Braille fue una luz que penetró por sus dedos para iluminar sus ideas y poder disfrutar de la lectura de textos, manuales, informaciones, entre otros.

Hoy, a 12 años de aquel accidente, Jaime Pérez Gutiérrez tiene un negocio propio que le reporta buenas ganancias y donde despacha y cobra a los usuarios personalmente sin equivocarse nunca, ha construido una hermosa casa donde vive con su familia y trabaja en la Organización de Ciegos de Nicaragua Maricela Toledo, ocupa el cargo de secretario de Finanzas en la Junta Directiva de Rivas, pero a la vez, es un gran maestro, pues además enseña Braille a otros no videntes para que descubran el placer de leer con las manos.

“CHICO” Y SU TENACIDAD

Si hubiera una palabra para definir a Francisco José González ésa sería la tenacidad. Su historia no es más que un empecinamiento total por desafiar las vicisitudes a punta de optimismo y alegría.

“Chico”, a como lo conocen en Rivas tenía una vista de águila, pero la fatalidad en forma de bala atravesó de un extremo a otro sus ojos dejándolo en la oscuridad total. Pero eso no venció su sentido de sobrevivencia, permaneció en el monte más de tres días esperando la ayuda que al fin llegó. Así, aferrado a la vida y mordiéndose entre dientes fue encontrado y llevado al Hospital Militar, donde le dijeron que había perdido sus ojos para siempre. “Chico” en vez de desmoronarse pensó en que tendría que cambiar todo en su vida.

A través de gestiones propias consiguió irse a Checoslovaquia donde no sólo le reconstruyeron el rostro utilizando fragmentos de sus costillas y piel del muslo, sino que también lo capacitaron en desplazamiento, orientación, movilidad, cómo hacer sus actividades. En ese país lejano, aprendió Braille y conoció el amor de una mujer checa con quien tuvo una hija que ya alcanza los 17 años.

La tenacidad de “Chico” iba más allá y decidió hacer una carrera.

Ayudado de una grabadora y de sus compañeros estudió fisioterapia, profesión que aún desempeña. Pero “Chico” no podía vivir lejos de su ambiente del barrio, familiares y amigos, por lo que retornó a Rivas, donde lo conoce casi todo el mundo.

“Chico”, es un no vidente que asombra a quien lo ve por primera vez. El día de la entrevista estaba jugando naipes con unos parientes, y en algún momento sacó dinero de la billetera y mandó a buscar gaseosas. Poco después su madre le preguntó la hora y consultó su reloj traído de Checoslovaquia y habilitado especialmente para ciegos y dijo con exactitud el tiempo justo.

Tras dejarnos impresionada “Chico”, explicó algunos de sus trucos para vencer la ceguera. Sus naipes están enumerados en Braille y el dinero se lo organiza su madre, de manera que él memoriza el orden en que están. Refiere que con la pérdida de la visión se le agudizaron otros sentidos, tales como el oído y el tacto, así que sabe qué tipo de vehículo pasa o si la persona que le presentan es alta o gorda sólo por estrechar su mano. Pareciera magia, pero no es más que la especialización de otros órganos que suplen sus carencias.

Francisco detesta el bastón y las prótesis pero usa unos lentes de sol “sicodélicos” y ropa deportiva. Así acude diario a la oficina de la organización de ciegos donde funge como Coordinador del Consejo Nacional de la Asociación de Ciegos de Nicaragua y, además, enseña Braille a otros ciegos y débiles visuales, incluidos varios niños y niñas.

UN IMPRESIONANTE LECTOR DE LA BIBLIA

¡Impresionante! “Chico” lee rápidamente una Biblia donada por el hermano Arístides Lazo de la Asociación Nueva Luz de España, organismo que junto a la Asociación danesa para discapacitados donaron para la alfabetización de los ciegos cartillas, el manual y les otorgaron financiamiento.

Como “Chico” no tiene límites ni complejos, en su tiempo libre gusta de ir con sus amigos a bailar, tomarse unas cervezas y conversar con todos los que se le acercan. Considera disfrutar de una vida razonable y con un sentido de utilidad.

Para Francisco y Jaime el método Braille ha sido un aldabonazo sonoro que les abrió las puertas del amor y la felicidad, por eso para ellos y los miles de no videntes que a diario ven con las yemas de sus dedos, amor empieza con B, de Braille.

HISTORIA Y CREACIÓN

La historia de los ciegos es tan antigua, como la historia de la humanidad. Hay datos de su existencia en Grecia, Egipto o Mesopotamia. La mayor parte de las ocasiones se trata de adivinos, rapsodas o magos. Un hito en la historia de los ciegos fue en 1825 cuando se inventó el sistema táctil que ha permitido el acceso de los ciegos a los medios de información.

Un avance importante fue el de Charles Barbier, un militar que inventó un modo de escritura y lectura basado en puntos y rayas en relieve y lo presentó en el mismo colegio, donde estaba internado el niño de 10 años Luis Braille, que había quedado ciego a los tres años.

Braille, a los trece años de edad, creó un alfabeto auténtico y encontró un medio para formar todas las letras, los acentos, los signos de puntuación y los signos matemáticos, utilizando sólo seis puntos. Como Braille era ciego pudo lograr la perfecta acomodación de la forma y el tamaño de los signos a la naturaleza del tacto en la yema del dedo para una rápida identificación en el mínimo tiempo y con el menor movimiento.

El tamaño y distribución de los 6 puntos que forman el Signo Generador, no es un capricho sino fruto de la experiencia de Braille. Este signo permite 64 combinaciones de puntos.

Entre 1827 y 1828 se transcribieron los primeros libros en Braille.

En 1829 se publicó el “Método para escribir palabras, música y canciones sencillas para uso de ciegos” escrito por Braille. Por primera vez en la historia ellos podían leer y escribir, tomar notas, copiar apuntes, recibir cartas. Había terminado la época del analfabetismo forzado de los ciegos.  

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