Britney al desnudo

Britney Spears se confiesa con larevista Tú, desdesu natal Luisiana (Estados Unidos), para darles a conocer el lanzamiento de su nueva película. En un ambiente totalmente hogareño, la cantante se quita las capas hasta dejar al descubierto su verdadero yo. ¡Atrévete a conocerlo! En un hecho que ya tenías en mente hacer una película. ¿Cómo […]

Britney Spears se confiesa con larevista Tú, desdesu natal Luisiana (Estados Unidos), para darles a conocer el lanzamiento de su nueva película. En un ambiente totalmente hogareño, la cantante se quita las capas hasta dejar al descubierto su verdadero yo.

¡Atrévete a conocerlo!

En un hecho que ya tenías en mente hacer una película. ¿Cómo escogiste este proyecto?

Desde hace tiempo quería hacer algo diferente, estuve recibiendo guiones, pero ninguno me convencía. Un día se me ocurrió la idea de hacer una película por y para chavas. Se lo comenté a mi manager, conseguimos a un escritor para que hiciera la historia. Así nació Crossroads.

¡Wow!, ¿entonces tú eres la creadora de la cinta?

“Sí, nos sentamos con Shonda Rhimes, la escritora, le platiqué sobre mi idea y la plasmó en papel. Cuando leí la historia me encantó porque justo captaba lo que es el mundo de las chicas. Era muy real, ya que no sólo hablaba de lo divertido que es ser joven, sino también de los problemas que vivimos, como los conflictos familiares, el miedo a perder la virginidad, los embarazos no planeados, las violaciones, los desórdenes alimenticios, entre otros. Creo que se logró mostrar una realidad con toques mágicos”.

En Crossroads haces el papel de una chava que está a punto de graduarse de la prepa, ¿cómo eras cuando tenías esa edad?

“La verdad era como Lucy, mi personaje, tenía otras tres amigas con las que me la pasaba súper bien y hacía locura y media. Además, estaba muy metida en el rollo del básquetbol, era la chica deportiva de mi grupo y en mis ratos libres me iba a las canchas a practicar. De hecho, formé parte del equipo en la academia Park Lane”.

¿Qué similitudes crees que hay entre Lucy y tú?

“Lucy es una niña realmente tímida y la gran similitud que veo entre nosotras es que ambas somos chicas que sabemos exactamente lo que deseamos de la vida. Ella sabía que quería ser cantante y luchó por ello al igual que yo lo he hecho en mi vida”.

¿Qué es lo que más te gustó de la película?

“Que es una cinta de cosas muy de chicas, de todo lo que vive un grupo de amigas. Cuando yo era pequeña, me la pasaba todo el tiempo con mis amigas, parecía que teníamos pegamento. Extraño mucho eso, ya que con mi carrera es difícil verlas. Además, jamás pensé que me fuera a divertir tanto, todos me hicieron sentir como en casa”.

Tamara Davis, la directora de la película, nos contó que fue como tu mamá…

“Sí, la adoré porque todo el tiempo me cuidó mucho. Si yo me sentía cómoda con alguna escena, ella me permitía darle mis comentarios. Me dio muchos consejos, me hizo sentir muy bien y la confianza entre nosotras fue impresionante”.

¿Cómo fue besar a Anson?

“¡Superdifícil! Ese día me moría de la pena, la verdad es que quería que una doble viniera a suplirme, pero obviamente eso estaba fuera de mis opciones”.

¿Cómo se sentía Anson entre tantas mujeres?

“Al principio, estaba sacado de onda, pero después le entró al relajo. Nosotras nos la vivíamos en el camión donde nos maquillaban y Anson no entraba; sin embargo, al final estaba todo el tiempo ahí riéndose de nuestros chistes de chicas y aprendiendo del mundo femenino”.

Lucy es fanática de Madonna, ¿cuándo eras niña pegabas póster en tu cuarto o eras fan de algún artista?

“¡Sí! Tenía todo de Michael Jackson: póster, un guante de lentejuelas, usaba calcetines blancos con zapatos negros y todo el día escuchaba Billie Jean”.

¿Por qué decidieron empezar la película con la canción de Open Your Heart, de Madonna?

“Originalmente, la película no iba a empezar con una canción, pero querían que yo me viera como la típica chica que imita a su artista favorita en pijama. Así que cuando surgió la idea, primero querían que cantara la de I Love Rock’n’Roll, que viene en mi disco. Después acordamos que todos adorábamos a Madonna y que ella era la opción, pero ¿cuál de todas sus canciones escogeríamos? Muchos querían que cantara Like a Virgin y otras Papa Don’t Preach, y yo me opuse a ambas opciones. Escogimos esta rola porque, como es el inicio de la cinta, es como pedirle al público que abra su corazón hacia ella”.

A la hora de escoger el vestuario, ¿te fue difícil dejar tu estilo personal?

“Pues sí, fue un gran esfuerzo dejar de ser “la cantante”. Usé cosas que en mi vida cotidiana tal vez jamás usaría. El punto era que yo quería que mi papel en verdad transmitiera la fuerza de Lucy y que la gente no me viera a mí sino al personaje. Puse todo el empeño, espero haberlo logrado”.

¿Continuarás haciendo cine?

“¡Claro! Me encantaría. No sé si algún día podrá hacer comedias o dramas al estilo de Meg Ryan o Drew Barrymore, ellas son grandes estrellas que admiro, pero creo que preparándome puede que mi sueño se vuelva realidad”.

La idea principal del filme es que los sueños pueden cambiar, pero los amigos son para siempre ¿conservas alguna amistad desde que eras pequeña y que haya compartido tu deseo de ser artista?

“Sí, tengo un grupo de amigas con las que salgo cada vez que puedo. Una de ellas me conoce desde que éramos pequeñas, y, cuando me lancé con mi primer disco, me invitó a su boda y canté en la Iglesia. Ese momento fue superemotivo”.

¿Qué hacen cuando salen juntas?

“Nos encanta echar relajo, hablamos de cosas de chicos, nos damos tips de belleza, me dan sus comentarios sobre mi carrera y comemos todo lo que se nos antoja, ¡nos consentimos mucho! Tengo que admitir que ellas me mantienen pegada a la tierra”.

¿En qué momento te has sentido más sobreprotegida, cuándo eras pequeña y eras parte del club de Mickey Mouse o ahora que eres tan famosa?

“Es algo difícil de definir, pues ahora tengo más miradas sobre mí, pero al mismo tiempo tengo más control que nunca sobre lo que hago. Soy capaz de dar ideas para mis discos y mis proyectos, como esta cinta. La gente realmente me escucha, toma en cuenta lo que digo y eso es súper cool. Cuando era niña, mis papás eran muy sobreprotectores; de hecho ¡hasta mi hermano lo era! Con el paso de los años, han ido comprendiendo todo y me han dejado más libre, aunque mi hermano sigue siendo un celoso de lo peor”.

¡Confiesa!, ¿qué cosas pueden más que tú?

“No puedo contra los chocolates y los helados, ¡yummie, yummie! Los como hasta enfermarme. Además puedo caer rendida a los pies de cualquiera que me dé un delicioso masaje, ¡me encanta que me consientan!”

En tu canción de I’m Not A Girl, Not Yet A Woman planteas la situación que viven las adolescentes, ¿cuál crees que es la diferencia entre ser una niña y ser una mujer?

“Una niña es alguien a quien le gusta escuchar consejos porque tal vez no está muy segura de lo que quiere hacer y tiene sus dudas. Una mujer es la que está segura de sí misma y no es que lo sepa todo, pero está dispuesta a tomar sus propias decisiones y a responsabilizarse por sus actos”.

¿Crees haber dejado de ser niña y ser ahora una mujer?

“Mmm, creo que estoy casi a punto de llegar a tocar la base de las mujeres, ¡ja, ja, ja! (risas). Tal vez porque tengo más libertad y puedo darme mis tropezones y aprender de ellos”.

¿Cómo te ve tu familia?

“Creo que como una niña. Aún vivo con ellos y tengo que aceptar que, después de una gira o miles de entrevistas, es delicioso regresar a casa y que te consienta tu mamá. Me gusta mucho cuando cocina para mí y me hace mis platillos favoritos”.

¿Cuál es uno de tus grandes miedos?

“Ser mordida por un tiburón, una víbora o por miles de arañas. Yo creo que esto es consecuencia de ver tantas películas, ¿no? ¡ja, ja, ja!”

¿Qué cantas cuando te bañas?

“Tengo que confesar que la hora del baño es una de mis favoritas, ¡me divierto muchísimo! Canto música country y le pongo mucho sentimiento”.

Dicen que cuando fuiste a Japón te volviste loca en las tiendas de Kitty, ¿qué hay de cierto?

“Es verdad, siempre me ha encantado comprarme cosas de Kitty, pero cuando fui allá, parecían tiendas departamentales, ¡eran gigantes! Hasta había aspiradoras, planchas y microondas. La verdad compré unas cosas para mi casa”.

Todas las niñas leen revistas, ¿cuáles lees tú?

“Leo muchas de chavas, pero mi favorita es Cosmopolitan”.

Nos dijeron por ahí que subiste unos kilitos cuando hiciste el filme, ¿es verdad?

“Sí, subí cinco kilos, es que había muchas botanas alrededor y eran una gran tentación. Creo que fue bueno porque cuando eres más chica, eres como más llenita, así que siento que le di más realismo a mi personaje. Tengo que admitir que jamás podré ser una niña hiperdelgada, no podría, me gusta mucho comer y darme mis gustitos”.

No puedes negar que te cuidas, ¿qué les aconsejas a las chavas?

“No soy partidaria de matarme de hambre para estar delgada. Aunque nadie lo crea, no soy del tipo de niña que come sano todo el tiempo. El secreto está en comer las cosas correctas y no en exceso. El ejercicio ayuda muchísimo a mantenerte”.

¿Algún tips de belleza?

“Es básico dormir las horas necesarias. Yo siento que cuando duermo lo que mi cuerpo me pide, me veo y me siento súper bien”.

¿Hay algo que no te guste de ti?

“Mis pies, ¡son horribles! Y mi nariz es demasiado grande”.

Aunque seas una artista famosa también tienes tu corazoncito, ¿qué artista puede volverte loca?

“Brad Pitt se ve tan lindo y tierno. Muero por conocerlo, pero sé que ese día me desmayaré en cuanto lo vea”.

Camino de secretos

Cuando Britney hizo la escena del baño en la que llora desesperadamente con Anson, dejó a todos con el ojo cuadrado pues lo hizo tan bien que, después de esto, varias escenas de ella con su mamá se editaron para darle más importancia a ésa.

Todos sus compañeros de la película tenían pavor de trabajar con ella, pensaban que tal vez sería muy pesada, pero ¡todo lo contrario! Cuentan que ella llegó diciendo que no sabía nada de eso, que ellos eran los expertos y que venía dispuesta a aprender todo.

La directora de la película adoró a Britney cuando el primer día llegó al set, se acercó a ella y le dijo: “No tengo ni idea de lo que estoy haciendo, por favor ayúdame a aprender cómo es este rollo”.

La música fue un elemento fundamental y, antes de hacer la película, Britney se pasó horas escuchando miles de canciones para ver cuáles le gustaban. Era superimportante que fueran rolas con las que cualquier chava de su edad se identificara. Así que se decidieron por la música de estrellas como Sheryl Crow, Shania Twain y Madonna, que son modelos a seguir para muchas.

Aunque no lo creas, la primera escena que tú ves en la película no es la primera que se grabó. De hecho, en Crossroads lo primero que grabaron fue cuando Zoë, Taryn y Britney van juntas cantando en el coche con rumbo desconocido, ¿lo habrías imaginado?

Fuente: Revista Tu

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