- Comité de Emergencia se activa en Rosita ante inminente desbordamiento de ríos
Heberto JarquínCORRESPONSAL/TRIANGULO [email protected]
El Triángulo Minero, territorio del Atlántico Norte, es azotado por torrenciales aguaceros desde la tarde del miércoles, los que anegaron las calles de Rosita y Bonanza.
La circulación de vehículos se tornó aún más difícil en las deterioradas carreteras de la zona. El transportista de Siuna, Gonzalo Flores, dijo a LA PRENSA que si continúan las lluvias, el tránsito se verá interrumpido definitivamente y sólo se podría acceder a Las Minas por la vía aérea.
El alcalde de Rosita, Róger Acevedo Mayorga, dijo ayer que los ríos Bambana y Kukalaya habían crecido bastante, pero que aún no se han reportado desbordamientos.
Alfredo Moreno, vicealcalde de Bonanza, afirmó que en este municipio está amenazada la comarca Panamá, ya que está ubicada al borde de una ladera erosionada por la minería. “En cualquier momento puede producirse un deslizamiento sobre el caserío”, advirtió Moreno.
ALERTA
El alcalde de Rosita, Róger Acevedo Mayorga, activó ayer el Comité de Emergencia para atender cualquier eventualidad.
En tanto el concejal de Prinzapolka, Daniel Castrillo Conrado, expresó que ese municipio es el más vulnerable e indefenso de la RAAN. “Si se producen inundaciones nos encontraríamos en una situación difícil, porque no tenemos medios para evacuar a las comunidades de las zonas de riesgo”, indicó.
El concejal regional Carlos Sanders Rigby dijo que las autoridades del Atlántico Norte no cuentan con los recursos y equipos necesarios para enfrentar una eventual emergencia provocada por las incesantes lluvias.
Sanders instó al Sistema Nacional de Defensa Civil y al gobierno del ingeniero Enrique Bolaños para que apoyen los planes de prevención, mitigación y atención de desastres naturales en la RAAN.
Al mismo tiempo, exhorta al Ministerio de Salud para que abastezca de medicinas e insumos médicos a los centros hospitalarios de la región.
“Hay que tener presente que vivimos en el trópico húmedo ,donde la malaria, el dengue, la parasitosis y enfermedades respiratorias tienen una alta incidencia. Si se produce una epidemia provocada por las lluvias las consecuencias serían graves, advirtió el concejal Sanders.