- La juez Gertrudis Arias en la primera plana de uno de los diarios más importantes de Estados Unidos
Redacción Central
“Una juez sustituto asignada a tomar la declaración de un ex presidente de Nicaragua cumplió con su deber. Ahora ella es una heroína en un país plagado de corrupción”. Con esas palabras inicia el artículo que Los Angeles Times publicó en su primera plana el fin de semana pasado sobre la juez Gertrudis Arias.
El reportaje inicia con una descripción de Arias frente al portón de El Chile, donde en marzo de este año tuvo que esperar de pie más de 45 minutos hasta que el ex presidente Arnoldo Alemán decidió atenderla. “Me sentí totalmente impotente”, le dijo Arias al diario.
El L.A. Times, el cuarto periódico más importante de los Estados Unidos, presentó el sábado un reportaje titulado “A small thing for justice”, cuyos principales protagonistas son la juez Arias y Alemán.
“Ésta es la historia de Arias, una ex doméstica, ex empleada de maquila y ahora juez sustituto, y su perseverancia para investigar a Arnoldo Alemán…”, dice el reportaje que describe cómo Arias tuvo que perseguir al ex presidente hasta su casa-hacienda para tomar la declaración, “quien la recibió rodeado de seis asesores”.
“Es también una historia sobre corrupción en América Latina, sobre su efecto pernicioso en la gente y la política de la región… La corrupción es una sombra que aflige a cada uno de los países de Centro y Sur América, debilita la confianza de esos pueblos en sus gobiernos, perjudica el desarrollo de sus economías y ahuyenta la inversión extranjera”, dice el L.A. Times.
El reportaje cuenta la manera en que Alemán se ha escudado en su inmunidad parlamentaria para evitar responder a los nuevos cargos de corrupción que le ha presentado la Procuraduría General de la República. También cuenta cómo “alguien” se le acercó a la juez cuando tomó el caso y le dijo: “Yo sé que querés llegar a ser magistrada de la Corte Suprema, recordá que Alemán controla la Asamblea”.
“Arias está de regreso en su puesto de secretaria, en una pequeña oficina que comparte con otras cinco personas… todavía tiene esperanzas de ser algún día magistrada de la Corte Suprema, pero por ahora ella está feliz de haber logrado un pequeño punto para la justicia”, concluye el reportaje.