Este lugar es señalado por los vecinos como uno de los muchos expendios de drogas. Las personas que se encontraban frente al mismo amenazaron al fotógrafo de LA PRENSA con quitarle el equipo si continuaba tomando fotos.

Familias destruidas por la droga

Elizabeth Romero elizabeth.romero@la prensa.com.ni Ver fotoLa destrucción que sufre la juventud en el Barrio “Jorge Dimitrov” alcanza ribetes de tragedia y trastoca los sentimientos de algunas madres y mujeres del lugar, que ven a sus hijos o compañeros de vida como casos irrecuperables. En este lugar existe una madre que se ve obligada a no […]

Elizabeth Romero elizabeth.romero@la prensa.com.ni

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La destrucción que sufre la juventud en el Barrio “Jorge Dimitrov” alcanza ribetes de tragedia y trastoca los sentimientos de algunas madres y mujeres del lugar, que ven a sus hijos o compañeros de vida como casos irrecuperables.

En este lugar existe una madre que se ve obligada a no permitir la entrada a su casa a su propio hijo, por temor a que le robe para comprar la droga.

El muchacho sólo tiene acceso a la casa para que pueda asearse, y después el portón vuelve a ser asegurado con un candado. Ni siquiera lo abren para que éste pueda ingerir sus alimentos. La comida se la pasan sus familiares por las rendijas de la verja de hierro, comentó una vecina.

Otra madre prefirió meter a la cárcel a su hijo para evitar verlo en las calles como cualquier pordiosero o delincuente a causa de la droga.

Pero hay casos de mujeres que lloran al ver que sus maridos se pierden por ese flagelo.

Un caso concreto es el de una mujer que sufre cada quincena, cuando su cónyuge, que todavía trabaja, no lleva ni un poco de dinero a su casa porque en el camino lo invirtió en la compra de la droga, porque los expendios abundan como si se tratase de pulperías.

Pero lo peor es que ésta no sabe el día en que su esposo se perderá de la casa porque se fue a fumar marihuana o crack sin importarle lo que suceda en su hogar.

Hay otro caso en que las hijas han llegado a avergonzarse de su padre, porque es adicto a la droga.

En esta familia las jóvenes que con el esfuerzo de su madre lograron salir adelante han preferido que al momento de recibir su título de bachillerato, las lleve cualquier vecino, pero no su padre.  

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