- Presentan variedad con mayores rendimientos
Leslie Nicolás Lacayo [email protected]
A tan sólo 16 kilómetros de Managua, en la carretera vieja hacia Tipitapa, se encuentra la comarca de Cofradía. Esta zona hace varios años era rica en producción de ganado de carne, algodón y ajonjolí. Hoy, las hortalizas, y en especial el tomate son los cultivos de preferencia de los pocos agricultores que aún quedan.
Álvaro Hurtado, productor y gerente general de Agropecuaria Los Robles, quien se dedicó por mucho tiempo al cultivo del ajonjolí, relata que hoy en día con la ayuda del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) se dispuso a sembrar hortalizas para cubrir la demanda del mercado nacional.
Nicaragua actualmente importa unos 24 millones de dólares en hortalizas que provienen principalmente de Costa Rica y Guatemala. Esto ha impulsado a productores como Hurtado a introducirse en este negocio.
Hurtado se acercó al INTA para que esta institución le instruyera sobre el cultivo y producción de tomates, y logró acceder a la asistencia ofrecida por el Gobierno de China Taiwan, que ofrece una asesoría en el proyecto de Investigación y Desarrollo de la Validación de tomate variedad TY-13.
Esta variedad ha sido probada en la zona de Sébaco y ha dado buenos resultados, igual situación ocurrió en la finca de Hurtado.
Octavio Menocal, encargado de la gerencia nacional de Investigaciones y Desarrollo del INTA, dijo que en la finca de Hurtado se cultivaron 1.25 manzanas de tomates de la variedad TY-13 con un costo de 30,000 córdobas.
“Antes yo producía sin el asesoramiento del INTA unas 600 cajas de tomates por manzana, con híbridos norteamericanos. Hoy mis rendimientos son de hasta 1,500 cajas por manzana”, agregó Hurtado.
Cada caja tiene un peso aproximado de 30 libras, y la misma se puede vender en el mercado nacional a un precio promedio de 100 córdobas.
EXISTE DEMANDA SUFICIENTE
En Nicaragua, el tomate (Lycopersicum esculentum mill) es una hortaliza con una creciente demanda en el mercado nacional. Las mejores zonas para el cultivo de este rubro se presentan en las zonas del Pacífico y Central del país, cultivándose a gran escala en el Valle de Sébaco, en Tomatoya, Jinotega, Estelí, Tisma (Masaya) y Nandaime (Granada).