Ricardo Cuadra García [email protected]
La Iglesia Evangélica de Nicaragüense emitió una carta pastoral en la que solicita al Gobierno una estrategia económica que garantice la estabilidad del pueblo nicaragüense y exhorta a reflexionar, “es tiempo de sentarnos en un franco diálogo nacional, Nicaragua nos necesita”.
“Como Iglesia creemos que es imperioso y necesario que el Gobierno tenga un plan de desarrollo económico, que garantice la estabilidad del pueblo nicaragüense. Podemos estar constituidos con las formalidades de los poderes de Estado, pero sin un plan de nación que surja del consenso; sin una estrategia económica más que la dictada por los Organismos Internacionales, cuyos frutos nos hacen conocerlos, y que las experiencias de Argentina, de Uruguay, de Bolivia, de Brasil y de otras naciones más fuertes que las nuestras, demuestran que han sucumbido”, reza el mensaje.
El comunicado aclara que la misión de la Iglesia no se reduce a la esencial adoración y estudio de las Sagradas Escrituras, lo cual debe ser vivido en una práctica evangélica integral, sino que trasciende hacia factores y procesos reales de cambio en la vida personal, social y estructural; cambios conductores de conformidad con nuestros principios que no pueden estar divorciados de las aspiraciones y del bienestar del pueblo.
Según la Iglesia Evangélica Nicaragüense, “estamos frente a una crisis que no se origina únicamente en el factor económico, social y político, sino que se origina en un factor que los gobiernos no presupuestan en sus planes, y que es el factor espiritual. Por lo que consideramos que la misión de la Iglesia Evangélica debe ser la de interceder en oración para que Dios actúe primero en el ámbito personal de los que conformamos esta comunidad llamada Nicaragua”.
La carta es firmada por el presidente de la Alianza Evangélica Nicaragüense, reverendo Roberto Rojas Moya; el presidente del Centro Intereclesial de Estudios Teológicos y Sociales, reverendo Adolfo Sequeira López, y el reverendo Norman Marenco Caldera, presidente del Consejo de Pastores Evangélicos de Nicaragua.