Noel Hernández Ramos [email protected]
La legalización del servicio eléctrico que Unión Fenosa realizó en el barrio 22 de Enero se convirtió en una pesadilla para las 500 familias que ahí viven, porque sus primeras facturas les llegaron con precios de hasta 20 mil córdobas, debido al cobro retroactivo de energía no registrada desde hace cuatro años.
Los cobros también han ocurrido en otros barrios de la capital donde Unión Fenosa realiza proyectos de electrificación, confirmó Juliana Hernández, vocera del Instituto Nicaragüense de Energía (INE).
Sin embargo, pese a que el ente regulador ya dio orden de detenerlos, las denuncias continúan debido a que las autoridades de Unión Fenosa reconocen el cobro como legal.
“La facturación de la energía no registrada está fundamentada en la Ley de la Industria Eléctrica, la cual manifiesta que por el consumo clandestino de energía el distribuidor está facultado para recuperar el valor de la energía consumida y no registrada”, expresaron por escrito las autoridades de Fenosa a LA PRENSA.
“La ley nos ampara”, continúan, “pero si el ente regulador resoluciona lo contrario lo acataremos”.
Vicente Millón Ramos, habitante del barrio 22 de Enero, manifestó que los habitantes del barrio se encontraron en una situación desesperante cuando se dieron cuenta de que todas las facturas salieron con cobros exagerados de 16 mil, 17 y hasta 20 mil córdobas.
Millón expresó que cuando tuvieron el problema reclamaron una solución por parte de las autoridades de Unión Fenosa, no obstante, les dijeron que tenían que pagar, por lo cual tuvieron que ir al ente regulador, el INE.
“El señor Juan Caldera (director de electricidad) de INE, nos atendió y nos dijo que ellos ya le han llamado la atención 14 veces a Unión Fenosa para que no cobre así, y Unión Fenosa siempre comete el mismo error de alterar los recibos y hacer cobros ilegales”, comentó.
Por su parte, el habitante Marvin Adolfo Padilla, expresó que originalmente Fenosa les había informado, según el contrato, que cada familia firmó que los cobros iban a ser retroactivos a partir de seis meses atrás, pero esto no ocurrió así, ya que los cobros se calcularon en más de cuatro años.
RECLAMAN TRANSFORMADOR
Luisa del Carmen Soto, habitante del barrio, señaló que Unión Fenosa les quiere quitar los tres transformadores de electricidad que se encuentran en el barrio, de los cuales uno se compró por esfuerzo de la comunidad (costó 1,000 dólares), el segundo fue donado por un organismo internacional y el tercero fue donado en un 75 por ciento por otro organismo.
“Nosotros el que compramos fuimos a preguntar dónde los venden y cuánto costaba, así sacamos la cuenta que cuántas personas estábamos dispuestas a dar”, comentó.
Explicó que ahora el problema es que Unión Fenosa les ha dicho que esos transformadores pertenecen a la empresa eléctrica. Este caso es analizado por el INE.
ADEMÁS DE ALTERADOS, SUMAN MAL
Por otra parte, Vicente Millón explicó que además de alterados los recibos que les envía Unión Fenosa, suman mal el costo de cada uno de sus componentes.
Para poner un ejemplo mostró su recibo, donde la suma total que Fenosa le hace es de 17 mil 583 córdobas, sin embargo, al sumar calculadora en mano el valor del mismo, es de 15 mil 148 córdobas.
En ese sentido expresó que además de haber un cobro ilegal, Fenosa les exige pagar recibos alterados.
Los habitantes del barrio 22 de Enero dijeron que también temen que ante la imposibilidad de pago Unión Fenosa ejecute embargos sobre sus viviendas, ya que cuando firmaron contratos con la empresa eléctrica les exigieron como requisito por el medidor una copia de las escrituras de sus casas.
Según Unión Fenosa, la escritura de la propiedad es un requisito legal de acuerdo a la Normativa de Servicio Eléctrico.
“Este documento puede ser un título de la propiedad, contrato de arriendo vigente cesión de derechos u otro documento legal aceptable que justifique la propiedad del bien inmueble”, sostienen.
INE CONTRA ARBITRARIEDADES
Juliana Hernández, vocera del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), informó que el caso del barrio 22 de Enero es el mismo que ocurrió en otros barrios como el Germán Pomares y Carlos Núñez, donde se legalizó el servicio y Fenosa realizó cobros retroactivos.
Explicó que de este barrio se han recibido 150 denuncias a las cuales se les dará respuesta de manera individual hasta la próxima semana.
No obstante, señaló que existe el antecedente de que el INE ha ordenado a Fenosa no hacer los cobros retroactivos, ya que el usuario nuevo no tiene por qué pagar la energía no registrada.