- Fue vinculado con estafa millonaria que escandalizó San Salvador
José Adán Silva [email protected]
El salvadoreño Francisco Javier Esquivel Vilanova, quien acusó judicialmente al banquero nicaragüense, Roberto Zamora, presidente del grupo Latinoamerican Financial Service (Lafise), fue vinculado a un oscuro proceso legal por una estafa millonaria contra un grupo financiero salvadoreño, que derivó en un fallo judicial que escandalizó a la opinión pública de San Salvador.
A Zamora, quien se encuentra fuera del país, la juez Primero de Distrito del Crimen, Juana Méndez, le giró orden de captura por cometer supuestamente el delito de falsa acusación y denuncia en perjuicio del salvadoreño Esquivel Vilanova, quien fungía como contador de Lafise Cambios de El Salvador S.A de C.V., al momento de estallar un escándalo por estafa contra este grupo financiero en 1996.
El juicio promovido por Esquivel contra Zamora tiene como antecedente un proceso judicial que abrieron en El Salvador los representantes de la empresa Lafise, contra Esquivel, por el delito de estafa, según informaciones periodísticas de ese país.
LA PRENSA intentó obtener la versión de Esquivel o su abogado Arbel Medina, pero fue imposible hablar con ellos, ya que el primero está fuera del país, y el segundo andaba su celular apagado. Para ayer estaba prevista una conferencia de prensa de Esquivel, sin embargo la misma no se realizó.
Según la información documental, desde agosto de 1997 la Fiscalía General de El Salvador sospechaba del involucramiento de Esquivel en la defraudación millonaria a la casa de cambio Lafise, lo que posteriormente se confirmó cuando la Superintendencia del Sistema Financiero entregó en diciembre de 1997 un informe oficial a la Fiscalía General salvadoreña, donde específica que Francisco Esquivel abonó a cuentas personales centenares de miles de dólares provenientes de las arcas de Lafise.
Según investigaciones de peritos norteamericanos de la firma Lamar-Miller Forensic Document Examiner, en la estafa hubo falsificación de firmas de personal de Lafise, que pudo haber beneficiado a Esquivel y otros contadores asociados, quienes se presume abrieron cuentas en otros bancos salvadoreños, y luego cambiaron los nombres de las mismas.
Esquivel era el presidente director de una firma contable que desde 1993 administraba la contabilidad de casa de cambios de Lafise, que producto de la estafa pudo haber perdido más de un millón de dólares.
La estrategia de los estafadores, según explicó en un informe la Superintendencia de Bancos de El Salvador, fue emitir cheques a nombre de personas con las que se habían aliado.
Por todas estas presunciones, Lafise procedió a acusar criminalmente a Esquivel, y otros implicados, el 10 de julio de 1998 ante el Juez Octavo de Instrucción, quien sin embargo, el año pasado sobreseyó a los procesados, en un fallo que escandalizó a la opinión pública de El Salvador. Los afectados apelaron el fallo ante la Sala Constitucional de la Corte Suprema, sin que hasta la fecha se haya dictado una resolución al respecto.