María Antonia López M. [email protected]
El supuesto contrabando de huevos denunciado por avicultores nacionales provocó la reacción inmediata de los importadores legales, quienes aseguran que esta situación les ha provocado severas pérdidas.
Sin embargo, oficialmente se desconoce que haya importaciones ilegales, los avicultores nacionales señalan que la introducción podría realizarse desde la frontera norte de Nicaragua, probablemente desde el Puerto La Unión en El Salvador hasta Corinto.
Edwin Katín, miembro de la cooperativa Campo R. L., en la cual se aglutinan al menos seis importadores, dijo que por los problemas del virus de la influenza aviar en El Salvador y Guatemala suspendieron las importaciones para evitar daños al país, “tenemos unos dos meses de estar comprando el producto nacional”.
Según Katín, informaron a las autoridades competentes del ingreso del producto de forma ilegal por algunos puntos ciegos en la frontera norte, así como el ingreso al país de dos cargamentos, pero que no hubo respuesta a eso.
Dijo que el huevo importado es detectado a simple vista porque la cáscara es más blanca y la yema se torna más roja que los producidos en Nicaragua, aunque no se puede determinar con exactitud cuál es introducido ilegalmente o no, ya que no vienen marcados.
Omar García, Director General de Protección y Sanidad Animal (Dgpsa), del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), dijo que “no es potestad de nosotros dar seguimiento a la introducción ilegal, sino de la Policía y de Aduana, no tenemos información sobre la entrada ilegal, ha habido especulaciones”.
Mientras que Fausto Carcabelos, director general de Servicios Aduaneros, escuetamente dijo que no habían recibido ninguna denuncia de contrabando de huevos, pero que procedería a actualizar la información para confirmar sobre la posible ilegalidad del tráfico de la mercancía.
El sábado, Donald Tückler, secretario ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de Productos Alimenticios y Avícolas (Anapa), denunció el ingreso ilegal de huevos de países centroamericanos donde el virus de la influenza aviar ha diezmado a la producción avícola.
García, de la Dgpsa, reconoció que la transmisión del virus, en efecto, se puede dar por medio de la importación sin control de huevos, y aunque su peligro sería bajo, se puede tornar alto si no se detecta rápidamente.
Explicó que la forma de transmisión se da mediante la ruptura de la concha, ya sea durante la transportación o bien cuando la cáscara es tirada a un basurero de patio e inicia el proceso de contaminación ambiental.
Actualmente Nicaragua ha sido declarada libre de influenza aviar.