Mercedes PeraltaCORRESPONSAL/LEó[email protected]
El paro que los abastecedores de carne de res habían propiciado en León finalizó, tras lograr que la DGI redujera de 158 a 120 córdobas el pago por res sacrificada, carga impositiva que será asumida por los abastecedores, informó Jorge Blanco Caballero.
Los abastecedores habían tomado la decisión de no convertirse en retenedores del 2% del IR del ganadero que les vende, y del pago del 1% de anticipo de IR.
Esa actitud había provocado, además del desabastecimiento de carne en el mercado, afectación de al menos un centenar de trabajadores entre matadores, picadores y vendedores.
NEGOCIACIÓN
Jorge Blanco Caballero explicó que la reducción del pago se logró después de una sesión de trabajo con el Lic. Julio Centeno, de la DGI, en Managua. “Soy contador, además de abastecedor por 30 años. Probamos con numeritos el valor de la res y el precio al vendedor en el mercado, incluyendo hasta el hígado, y ellos, la DGI, concluyeron que habían errado”, dijo.
Los abastecedores han pagado durante 10 años una boleta de 20 córdobas por res que destazan en el rastro, pago que no se cobra en otros municipios. “Hemos contribuido con la DGI y no nos pueden gravar más”, dijo Blanco Caballero un poco satisfecho con la reducción del pago establecido por la DGI, que no afectará el precio al consumidor.
Aseguró que el pago de 120 córdobas por res destazada en el rastro lo pagarán ellos, porque el productor que les vende no quiere asumir ningún pago, pero aseguró que tampoco lo impondrán al consumidor.
COMPETENCIA DESLEAL
Blanco Caballero expresó temor de que abastecedores foráneos les hagan competencia en el municipio de León. “Desde hace un mes llega a León un fuerte abastecedor de Managua, que trae al rastro municipal su equipo de matarifes y picadores, en perjuicio de los trabajadores locales. Se lo hemos planteado a la Alcaldía para que impidan ese tipo de competencia”, sostuvo.
En los días del paro, la Policía ejerció control para que no hubiera venta clandestina de carne, pero en los últimos días se expendió carne en algunos puestos, la cual, suponen los abastecedores locales, provenía de las reses destazads por el comerciante capitalino.