- Policía investiga una supuesta red de traficantes de bienes culturales, formada por extranjeros y granadinos, que se dedican al comercio de piezas arqueológicas dentro y fuera del país. La investigación inició con el hallazgo de más de dos mil piezas arqueológicas y documentos que evidencian el inicio del comercio ilegal del patrimonio histórico nacional
Maryórit Guevara Gutiérrez [email protected]
De buenas intenciones está lleno el camino al infierno. Lo primero, las buenas intenciones es lo que aducen dos extranjeros a los que se les confiscó en Granada una cantidad de piezas arqueológicas, capaz de llenar más de 500 tumbas indígenas. Lo segundo, el infierno, es el proceso que actualmente enfrentan en el Distrito Civil de Granada, con acusaciones e investigaciones judiciales y policiales que afirman haber desarticulado una posible red de traficantes de piezas arqueológicas.
La supuesta red era investigada hace más de un año a solicitud del Instituto Nicaragüense de la Cultura (INC), por sospechas de atentar contra el patrimonio cultural de la nación.
Los acusados son procesados bajo la Ley de Protección al Patrimonio Cultural de la Nación, y tendrán que responder ante el Juzgado de Distrito de lo Civil, por los delitos de tenencia ilegal de piezas arqueológicas, al no haber realizado un registro de las piezas encontradas ante la Dirección de Patrimonio Cultural, como la ley lo establece.
Así mismo, por el daño irreversible e irreparable que se produjo durante la excavación, y el ocasionado a piezas que se intentó restaurar mediante un procedimiento inadecuado.
Según Ramiro García Vásquez, jefe del Departamento de Investigación de Antropología del Museo Nacional, las más de 2,688 piezas incautadas provienen de tumbas indígenas, y se estima que corresponden a 400 entierros.
Todas pertenecen a la cerámica precolombina y datan de unos 500 años antes de Cristo y 500 años después. Entre las piezas incautadas se encuentran estatuillas, copas, incensarios, urnas funerarias, instrumentos musicales de viento, hachas de piedra, cuchillos de obsidiana, collares, platos, vasijas monocromadas y policromadas, valoradas en más de un millón de dólares.
CUATRO CAUSAS ABIERTAS
El INC abrió causa contra dos personas originarias de Granada y dos extranjeros. Uno de ellos es el danés, Peder Colind, quien se encuentra en el país en calidad de turista. La Policía allanó la casa de Colind, ubicada en la Calle Atravesada, y encontró la más grande colección de piezas arqueológicas, conformada por 2,179 piezas, de las cuales más de dos mil estaban empacadas en cajas plásticas, por lo que suponen “estaban listas para una posible exportación”.
En una segunda vivienda, también propiedad de Colind, ubicada en “El Barrio Maldito”, se localizó un taller de restauración. En éste se encontraban piezas dentro de unas cajas plásticas, con abundante agua, la que las deterioró, haciéndolas perder brillantez, por ello los procesados falsificaban el brillo con pasta neutra para zapatos.
A Colind fue imposible localizarlo, la Policía afirmó que él habría alegado en su defensa ante ellos, el deseo de construir un museo en la ciudad de Granada, pero nunca declaró las piezas ante la Dirección de Patrimonio Cultural del INC.
A pesar de las evidencias, Colind se encuentra en libertad. El mismo día en que su casa fue allanada, fue puesto a la orden del Juez de Distrito de Granada, pero la judicial no se encontraba, por lo que el detenido no pudo declarar. Lo mismo sucedió el día siguiente, por lo que fue puesto en libertad de acuerdo con el término constitucional de las 48 horas.
DESCONOCIMIENTO DE LA LEY
Por su parte, el inglés John Royston Warde, quien fue detenido al encontrársele 209 piezas en su casa, alega desconocimiento de la ley, por lo que no había procedido a realizar un registro de las piezas.
“Yo desconocía que esas piezas se tenían que registrar. De haberlo sabido lo hubiera hecho desde un inicio. Esas piezas las quería para decorar la casa”, aseguró Royston.
Noel Carcache, abogado y director de Patrimonio Cultural del INC, explicó que nadie, ni extranjero, mucho menos nicaragüense, puede alegar desconocimiento de la ley. Más cuando es de cocimiento mundial que el patrimonio de cada nación no se debe tocar, “es una vergüenza que gente de la Unión Europea esté haciendo este tipo de cosas en Nicaragua”.
Según la comisionada María Celia Teller, jefe de delegación departamental de Granada, el detenido Royston tenía las piezas escondidas en una casa que acababa de alquilar. “Tres días después del allanamiento a la casa de Peder, él alquiló una casa y ahí tenia las piezas como en una bodega”, afirmó.
¿CóMO OPERABAN?
Los nicaragüenses detenidos son, José Ramón Bermúdez, alias “El Kike”, a quien detuvieron con 19 piezas dentro de dos mochilas. La comisionada presume, que Bermúdez era quien realizaba las excavaciones, o sea que cumplía la función de “guaquero”, para luego entregar las piezas a Elmer González, otro de los detenidos, quien realizaba el “tope” o “conecte de venta” con Peder y Royston.
Ambos se negaron a hablar con LA PRENSA, pero sí afirmaron desconocer el porqué están detenidos.
Las piezas eran desenterradas del cementerio de Malacatoya, la Isla Zapatera, cementerios indígenas ubicados en Rivas, así como terrenos de la ciudad de Masaya, por lo que se investiga la existencia de guaqueros en estos lugares.
La Policía y el INC no descartan la existencia de una red, debido a que ambos extranjeros tenían en su poder gran cantidad de piezas escondidas y empacadas en sus casas como para salir del país a ser comercializadas.
“La existencia de la red es posible, porque aunque argumenten buenas intenciones, ellos no habían hecho los procedimientos legales requeridos y las piezas estaban como para salir del país”, aseguró las comisionada.
Así mismo, la Policía circuló a tres personas más, a quienes señalan de dedicarse al “guaqueo” y “conecte de comercio” con los extranjeros, en Granada. Ellos son Luis Gómez, Mario Flores y Francisco Bermúdez.
CONSTRUÍAN UN SITIO EN LA WEB
Según Noel Carcache, abogado y director de Patrimonio Cultural del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC), durante el allanamiento a la casa del danés Peder Colind se encontraron folios y documentos donde unas 2,179 piezas estaban codificadas por antigüedad, tipo de cerámica, estilo y comunidad a la que pertenecieron. Así mismo, se encontraron fotografías de más de cuatro mil piezas, por lo que presumen que la venta ya había iniciado por parte de Colind, quien también confirmara a la Policía sus constantes viajes a Costa Rica y de allá hacia Nicaragua.
Además del hallazgo de los documentos, se encontró en discos de computadoras información que sería introducida a la red, mediante una página web, donde las piezas se pondrían a la venta. La página aún está en construcción, pero al abrir, esta misma está traducida a siete idiomas. La dirección es www.granadacollection.com
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