- Con tan sólo diez años de vida, un niño del barrio Monimbó de Masaya pereció ahogado ante la mirada atónita de sus amiguitos
- El menor jugaba en el agua
apoyándose en una tabla
Carlos Martínez Morán ESPECIAL PARA LA PRENSA [email protected]
Guillermo Enrique Rodríguez Medina, de diez años, se ahogó en la Laguna de Masaya el sábado al mediodía, frente a unas laderas que se conocen como “El bajadero de Bombonasi’’.
El menor habitaba en el barrio Monimbó, de donde junto a otros cuatro niños salió de su casa sin permiso de su mamá, a darse un chapuzón, del cual no regresó con vida.
Cuando llegaron a la laguna, empezaron a jugar con un pedazo de madera que utilizaban para flotar en el agua.
“Uno de los niños lo empujó y mi nieto quedó totalmente indefenso en un lugar profundo. Vieron que su cuerpo se hundió en el agua y ya no salió a la superficie”, relató entre sollozos doña Esperanza Rodríguez Hernández, abuela de Guillermo Enrique Rodríguez Medina.
Desde ese momento, vecinos del lugar iniciaron la búsqueda del cadáver, pero fue en vano.
En este esfuerzo también colaboraron socorristas de la Cruz Roja Nicaragüense, quienes rastrearon durante varias horas el fondo de la laguna, pero no encontraron su cadáver.
Ayer por la tarde varias personas bajaron a la costa de la laguna con la esperanza de ver a flote el cuerpo del pequeño, que llevaba más de 24 horas sumergido.
MUJER MUERE AHOGADA
Guadalupe Lumbí, de 37 años, se ahogó a las 5:30 de la tarde de ayer frente al reparto “Omar Torrijos” en Corinto. A las 6:20 su cuerpo fue extraído de las aguas.
BÚSQUEDA CONTINUARÁ
Ervin Alvarado López, jefe de los socorristas que rastrearon el fondo de la laguna, informó que buscaron el cadáver del niño en un área de cien metros a la redonda.
El lugar donde se ahogó Guillermo Enrique Rodríguez Medina es muy peligroso porque no tiene costa.
Además, en el fondo hay muchas ramas, y es probable que el cuerpecito del menor esté enredado en una de ellas, señaló el socorrista, quien prometió a los familiares del fallecido continuar con la búsqueda durante el tiempo que sea necesario.