- Gresslie Quintana quiere denunciar crimen de su madre Ana Aracelli Torres, en Nueva York en 1988
Moisés Martínez [email protected]
La búsqueda de Gresslie Joan Quintana no tuvo un final feliz. El sueño que ella albergaba al presentarse a la redacción de LA PRENSA el 26 de mayo del año pasado, era que a través de los miles de ojos que diariamente leen este periódico, se pudiera lograr alguna noticia sobre su madre, Ana Aracelli Torres, a quien no ve desde hace 17 años. Al final, Gresslie Joan tuvo noticias de su madre, pero no eran las que esperaba.
Las cosas comenzaron bien. El hijo de una amiga de la abuela de Gresslie Joan, de nombre Wilfredo Contreras, quien reside en Estados Unidos, leyó la noticia en la edición digital de LA PRENSA, y se comunicó con la angustiada muchacha, prometiendo que iba a ayudarla a localizar a su madre a través del programa televisivo de Univisión, “Cristina”.
“Él le escribió un correo electrónico a Cristina Saralegui, conductora del programa e inclusive, como vivía cerca de la casa de ésta, logró hablar con ella personalmente, aprovechando que había salido a correr. Pero Cristina le dijo que no podía ayudarlo, porque ahora su programa sale semanalmente y por eso ya no ofrece ese servicio de encontrar personas desaparecidas”, comentó Gresslie Joan.
No obstante, la popular presentadora lo recomendó con Dan Glass, el detective privado con el cual ella trabajaba para localizar personas pérdidas. Contreras contrató a Glass y éste inició las labores de búsqueda y logró encontrar noticias sobre el paradero de la madre de Quintana.
MADRE ASESINADA
Las indagaciones del detective lo condujeron a un edificio en la ciudad de Nueva York, donde efectivamente conocían a la madre desaparecida de Greeslie Joan, pero ella ya no se encontraba allí.
“El portero del edificio le dijo al detective que mi mamá había sido asesinada de un disparo en la cabeza el 15 de febrero de 1988. Según le contaron al detective, el asesino fue una mujer amiga de mi mamá y la razón fue asuntos de dinero. Al parecer, mi mamá estaba con un cubano que manejaba mucho dinero y por eso le dispararon”, comentó angustiada Gresslie Joan, mientras carga a la primera nieta de su madre, una niña de dos años con su mismo nombre: Aracelli.
APOYO PARA HACER DENUNCIA
Cuando Gresslie Joan se enteró de la violenta muerte de su madre, su corazón se partió y juró dejar atrás este trágico momento. Sin embargo, las últimas indagaciones del detective Glass la motivaron a emprender una lucha porque se haga justicia con su caso.
“Mi amigo Wilfredo me contó que el detective continuó con el caso y pidió ayuda al FBI (Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos). Juntos lograron localizar a la autora en Estados Unidos, pero por lo que me dijeron, no la pueden detener mientras no haya una denuncia interpuesta por algún familiar cercano al muerto, y en este caso soy yo. Y esto tiene que ser lo más pronto posible”, aseguró Gresslie Joan.
Ésa es la nueva odisea de Gresslie Joan. Ella no cuenta con el dinero para poder realizar ese viaje y en la Embajada de Estados Unidos, dijo que no la quisieron atender debido a que no contaba con los 80 dólares que le pidieron para entrevistarse con el cónsul.
“He ido cinco veces al despacho de la Primera Dama y no me han atendido. Yo estoy dispuesta a ir escoltada, si es necesario. A mí no me interesa quedarme en Estados Unidos. Yo lo único que quiero es ir a Nueva York y hacer la denuncia y regresarme, nada más. Pero no tengo dinero, ni la visa para poder viajar, por eso es que necesito ver si me dan una cita en la Embajada para explicarles mi problema”, exclamó Gresslie Joan.
Finalmente, expresó que cualquier persona o institución que quiera ayudarla puede contactar al celular 086-14826.