- Subasta realizada por la junta liquidadora del Banco Mercantil, resultó una desilusión, con la venta de
sólo un cuadro
Maryórit Guevara G. [email protected]
Un total de 64 cuadros fueron expuestos en la primera subasta de la junta liquidadora del Banco Mercantil (Bamer), de éstos únicamente se logró vender uno y al precio base con que entró a la subasta.
La subasta tenía previsto iniciar a las 7 de la noche en Galería Códice, la cual se prolongó 50 minutos. Ésta inició de acuerdo a la lista en que estaban enumerados los cuadros, pero al ver la poca asistencia de compradores, se preguntó si existía algún interesado en un cuadro específico.
Fue cuando el señor Winston Lacayo, expresó su interés en el cuadro de Hugo Palma Ibarra, “Naturaleza muerta, frutas y figuras”, con precio inicial de 4 mil 725 dólares. La subasta del valioso cuadro dio inicio, pero además de Lacayo, nadie mostró interés en la obra por lo que ésta se vendió al precio base y la subasta quedó finalizada.
Leopoldo Sánchez, presidente de la Junta Liquidadora, atribuyó el fracaso de la subasta a la situación económica del país. “La situación económica, limita la cantidad de oferentes, no obstante la calidad de los cuadros”, aseguró.
GRANDES OBRAS
La colección, en su totalidad, es de artistas plásticos nicaragüenses de gran trayectoria entre ellos, Bernard Dreyfus, Alejandro Aróstegui, Hugo Palma, Omar D’León, Armando Morales, Denis Núñez, entre otros. Asimismo, se encuentran cuadros de artistas costarricenses, hondureños y guatemaltecos.
Sánchez aseguró que consultaron con grandes conocedores de la plástica, para poder valorar los cuadros. “La subasta no está sobrevalorada como otras, hay precios desde 600 dólares hasta los 7 mil, es bien compacta, bien coherente”, afirmó.
Los cuadros que se encuentran en la subasta, pertenecen a estilos abstractos, figurativos, primitivistas, naturalistas, semiabstractos y a las técnicas litografía, pintura directa y collage.
Ninguno de los artistas plásticos, autores de las obras, se hicieron presentes, únicamente Rafael Castellón, quien pintó tres de los cuadros pertenecientes a la colección.
PASAN AL BANCO CENTRAL
Después de esta subasta, se realizarán dos más, de quedar cuadros sin vender éstos pasarán a la colección del Banco Central de Nicaragua, que es el acreedor de la Junta Liquidadora.
La compra de obras plásticas por parte de los bancos, se ha implementado desde los años 80, como una buena forma de inversión. Según el banquero Enrique Zamora, las obras se convierten en activos que a diario aumentan de precio. “Las obras son activos del banco, es una inversión que éstos realizan. El que no se hayan vendido, no es porque las obras sean de mala calidad, sino por la situación del mercado. Siempre es una excelente forma de inversión”, afirmó. Anterior a esta subasta, la del Banco Nicaragüense también resultó un fracasó.