pregunto la hija
que a su lado permanecía
para ver que veía
mas la tonta viejecita
no miro que la hormiguita
no era ése el mensaje que quería dar
si no mostrar el cadáver
de la perra sin traje que en el patio debería de estar
Llorosos los vecinos
Asistieron al funeral
Pues como es costumbre
Encendían las lumbres
Para que pasara el atabal
No sé cuantos eran
Ni cuantos abrían de estar
Solo sé que la perra
Al fondo fue a dar.
Mas no crean que me olvidé de la hojuela
Decía riéndose mi abuela
Pues después de ese día logro pagar
Todas las deudas que acumuladas habrían de estar
Hasta la caja de la perra, eso sin dudar.
La moraleja que estos cuentos nos enseñan
Que lo que cosas pequeñas nos muestran
Tienen un triste o un buen final.