- Negociaciones de último momento, donde el Ejecutivo ha sudado la “gota gorda” tienen como tema puntual negociar la desgravación de la canasta básica
- Diputados establecen en dictamen de consenso dejarse un vehículo libre de impuestos y deciden que el gobierno no podrá contravenir esta decisión
Gustavo Ortega Campos [email protected]
Hoy la Asamblea Nacional podría marcar un precedente, en materia tributaria: dejar completamente libre de gravámenes a los 53 productos de la canasta básica, claro está que con el rechazo rotundo del gobierno, pues considera que esto significará la debacle económica porque no se podrá lograr un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Esto provocará un caos sin precedentes, dejaremos de percibir unos 300 millones de dólares para los próximos tres años y a eso hay que sumarle el hecho de perder la oportunidad de alcanzar la condonación masiva de la deuda externa”, asegura sin esconder su descontento, el ministro de Fomento, Industria y Comercio, Mario Arana.
A esto le suma la posibilidad de salirse del camino para acceder a la condonación masiva de la deuda externa bajo la iniciativa para países pobres altamente endeudados (HIPC, por sus siglas en inglés), que es administrada por el Banco Mundial.
Arana ha reiterado que esta decisión de desgravar la totalidad de la canasta básica repercutirá en la generación de los empleos, aspecto que fue gancho de campaña electoral, pues asegura “que no lograr un acuerdo con el FMI significa que no tenemos la casa en orden y es una mala señal para la inversión”.
El funcionario no descarta la existencia de un plan contingente en el caso de que las cosas no sucedan como las planeó el Ejecutivo, “pero ésa no es la respuesta, confiamos en que (hoy) vamos a lograr un acuerdo satisfactorio”.
Para el economista Néstor Avendaño, la reacción de alarma que muestra el gobierno al conocer que en la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea Nacional la propuesta, lograda por mayoría, de desgravar la totalidad de la canasta básica, obedece a una desobediencia rotunda a la filosofía del FMI.
“Eliminar los regímenes especiales domésticos y acabar con las exoneraciones a las importaciones son los puntos torales de las acciones del FMI, y estar contra esto es peor que no lograr bajar el déficit fiscal”, opina el consultor económico.
Avendaño señala que ésta es “una filosofía prediseñada y atentar contra ella es atentar contra la voluntad del FMI” y al mismo tiempo critica el hecho de que “el gobierno no ha hecho mayores esfuerzos por reducir el gasto público pues sabe que eso equivale a desempleo lo que va en contra de su discurso y generaría un alto costo político”.
CIFRAS VAN, CIFRAS VIENEN
Sin embargo Arana descarta este factor político y calcula que la pérdida de unos 300 millones de córdobas o más debido a la medida acordada por los diputados, “es más importante que todo pues se está abriendo un hueco tan grande como el que pretendíamos cerrar”, pues al enviar la propuesta de Ley de Ampliación de la Base Tributaria, el gobierno pretendía recaudar unos 500 millones de córdobas.
No obstante, el diputado sandinista y miembro de la Comisión que dictaminó el proyecto de ley, Wálmaro Gutiérrez, considera que el gobierno está demostrando “falta de seriedad con las cifras pues el mismo ministro de Hacienda (Eduardo Montealegre) nos dijo (a la Comisión), que el impacto de desgravar toda la canasta sería de unos 160 millones de córdobas”.
Gutiérrez considera que el gobierno “manipula sus metas de recaudaciones de acuerdo a su conveniencia, pues la cifra de Montealegre se acerca más con los cálculos de nuestros asesores que estiman una disminución en las recaudaciones por el orden de los 130 millones de córdobas”.
El lunes por la noche, en su programa radial semanal en una emisora local, el presidente de la Asamblea Nacional, Arnoldo Alemán, recientemente acusado entre otras cosas de lavado de dinero, mientras fungió como presidente de la República, dijo que el presidente Enrique Bolaños no se ha preocupado por elaborar una nueva alternativa para cerrar la brecha fiscal que supone dejar sin impuestos a la canasta básica.
En similares términos se expresó Gutiérrez, pues enfatiza “que hay de donde revertir lo que se dejaría de percibir, pero la Asamblea Nacional no puede buscar un mecanismo compensatorio, eso le corresponde hacerlo al Ejecutivo, pues por mandato constitucional, es quien dirige la economía”.
REVISIÓN DEL IR
Pero a título personal, el diputado muestra como opciones viables, reformar el Impuesto sobre la Renta (IR) a las personas jurídicas (incrementarlo del 25 al 30 por ciento) y de igual manera aumentar el porcentaje de gravamen a las personas naturales con salarios anuales superiores a los 400,000 córdobas y sugiere la revisión de la tasación a los bancos.
Esta última sugerencia coincide con lo planteado por el economista Avendaño, pues considera que hacer una interpretación administrativa del pago del IR que realizan los bancos bien cubre el déficit que generaría la desgravación de toda la canasta básica.
“Sin querer parecer pesimista, hagan lo que hagan, el déficit fiscal no se va a cerrar hasta tanto este gobierno no piense en una verdadera reingeniería económica”, comenta Avendaño, la que a su juicio debería estar concentrada en el replanteamiento de las reformas presupuestarias recientemente aprobadas, además de ordenar el registro de todos los ingresos que percibe el Estado y reducir el consumo de bienes y servicios en el aparato estatal.
Otro aspecto que menciona es iniciar la renegociación de la deuda interna, cuyo saldo equivale a un 50 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), estimado en 2,000 millones de dólares.
“OPORTUNISMO”
En los círculos políticos se comenta que el consenso logrado por los diputados al dictaminar estas reformas obedece a una “pasada de cuentas” de Alemán a Bolaños, por las investigaciones que dirige contra los actos de supuesta corrupción durante la administración anterior y que han concluido en acusaciones penales contra el ex mandatario, sus familiares y allegados.
Pero Gutiérrez descarta, por la parte sandinista, que este consenso es “oportunismo político, porque esta misma propuesta (con la canasta básica), la hicimos (la bancada sandinista) hace dos años y la reiteramos en enero pasado”, por lo que el legislador asegura que al no existir voluntad del gobierno de revisar el salario mínimo se optó por apoyar a los asalariados con el abaratamiento de los productos básicos.
Actualmente el precio de la canasta básica, según cifras oficiales, es de 2,048 córdobas y con la desgravación podría abaratarse un cinco por ciento, calcula el economista Avendaño.
LAS REFORMAS POR DENTRO
El dictamen del proyecto de Ley de Ampliación de la Base Tributaria, trae consigo otras reformas paralelas a la eliminación de impuestos a los 22 productos de la canasta básica que estaban gravados.
Por ejemplo, curiosamente se le restó uno por ciento a la propuesta original de impuesto específico al consumo (IEC) para las cervezas en latas.
Un aspecto novedoso es que en las listas del fisco hay cambios en la lista de los productos básicos, en unas incluyen al arroz en granza (con cascarilla) y en otras se olvidan del pinol.
Se plantea la eliminación del incremento del Impuesto General al Valor (IGV) para el cemento gris y el clinker (cemento sin pulverizar) para la construcción de viviendas populares.
El IGV para los boletos aéreos subiría al 10 por ciento una vez que entre en vigencia la ley (está en seis por ciento) y al 15 por ciento a partir de enero próximo.
Tasa cero para el suministro de energía y corriente eléctrica para el consumo doméstico cuando sea menor o igual a 300 kw/h mensual, si excede este parámetro la tasa del IGV se aplicará proporcional sobre el exceso.
También el agua potable y el agua no gaseada, ni compuesta. Se exceptúa el hielo.
Se incluyeron los jugos en el cálculo del IEC en el precio detallista.
Proponen también dejar exentos de impuestos a las confederaciones gremiales y sindicales.
Aumentan las retenciones por servicios profesionales del cinco al 10 por ciento, igual aumento para las dietas pagadas por reuniones o sesiones.
Gravan con 10 por ciento del IR los premios de la Lotería Nacional superiores a los 50,000 córdobas.
Totalmente exoneradas las importaciones para el Ejército y la Policía, además de los incentivos a la inversión turística.
Prórroga hasta el 30 de junio del 2005 a las exoneraciones para las importaciones y compras de materias primas, bienes intermedios y de capital para el sector agropecuario, pequeña industria artesanal, pesca y acuicultura.
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