- Toda la región centroamericana busca rutas de lavado de dinero
José Adán Silva [email protected]
El gobierno de Costa Rica se sumará a la lista de países de la región centroamericana que han ofrecido respaldo a la campaña contra la corrupción, que en Nicaragua ha venido desarrollando el gobierno liberal de Enrique Bolaños.
Así lo dio a conocer el presidente costarricense Abel Pacheco, quien a finales de la semana pasada envió una carta a Bolaños, en la que le ofreció su apoyo, en su calidad de Presidente Protémpore del Sistema de Integración Centroamericana.
“Estimado señor Presidente, he conocido de sus actuaciones de los últimos días, en relación contra la lucha contra la corrupción, que tanto daño produce, no sólo en su país, sino en el mundo”, le dice Pacheco, calificando tales actuaciones como “valientes, acertadas y oportunas”.
“Soy absolutamente respetuoso de la soberanía de las naciones, pero dentro de ese marco de no injerencia en los asuntos internos de los Estados, sí creo necesario enterar mi convicción de que los procesos globalizadores que vivimos, deben conducir entre otras cosas a la internacionalización de la lucha contra la corrupción y hacia la globalización de la justicia”, le dijo Pacheco a Bolaños el pasado 9 de agosto, por medio de una carta membretada con el sello de la Presidencia de Costa Rica.
Con este apoyo del Presidente de Costa Rica, serían seis países de la región que investigarían las cuentas del ex presidente Arnoldo Alemán Lacayo, y otras 13 personas más, a quienes el gobierno de Nicaragua ha acusado de lavado de dinero.
Panamá, Costa Rica, Honduras, El Salvador, Guatemala, y Nicaragua, son los países del istmo donde se estarían investigando las cuentas bancarias, negocios y bienes muebles e inmuebles del ex presidente Alemán y los otros involucrados. A estos países se suman los Estados Unidos, quienes han manifestado su respaldo a la “guerra” de Bolaños.
Sólo en El Salvador y Honduras, se sospecha que existen indicios de operaciones de lavado de dinero por parte de unos 49 nicaragüenses y 22 sociedades relacionadas con los acusados.
La Procuraduría General de la República de Nicaragua acusó la semana pasada al ex presidente Alemán y gran parte de su familia, de haber lavado dinero del Estado nicaragüense para uso personal, defraudando al Estado hasta por 1,391 millones de córdobas (aproximadamente 100 millones de dólares).
La solicitud de Nicaragua a los países vecinos, de ayudar en las investigaciones por lavado de dinero, está basada en el Tratado de Asistencia Legal Mutua en Asuntos Penales, que fue ratificado en 1999 entre los países centroamericanos, incluyendo Panamá.