- Presidente de la Cámara de la Pesca señala que es un cultivo con mucho porvenir
Martha Danelia Corea [email protected]
Dada las fuertes inversiones que se requieren en el sector de la pesca y acuicultura se debe ser complacientes con los inversores, especialmente los atuneros, consideró Leonel Aguirre, presidente de la Cámara de la Pesca de Nicaragua (Capenic).
Capenic estima que en la industria atunera existe un fuerte potencial para explotar dado que los grandes rubros de la pesca como son langosta, camarón y pescado en ambos océanos están casi agotados.
“En el atún estaría ese potencial pero hay que ser bastante complaciente con un inversionista que venga porque una inversión de un barco atunero estamos hablando de 30 millones de dólares”, detalló Aguirre.
Para atraer ese inversionista, dijo, se le deben facilitar las condiciones para que se abandere. “Ya una vez que tenemos unos cuantos barcos atuneros abanderados, entonces, imponemos la condición de que si hay plantas en Nicaragua, tendrán que descargar su producto en Nicaragua, con esa condicionalidad, ya otros inversionistas se pondrán las pilas y van a buscar cómo hacer la inversión de la planta atunera”, agregó.
La ventaja que posee Nicaragua en este sector es ser miembro de la Comisión Mundial del Atún y como miembro, tiene asignado una cuota de cerca de cuatro mil toneladas de acarreo.
“Eso no significa que podamos pescar sólo 4,000 toneladas, sino que podemos tener barcos abanderados nicaragüenses que tengan la capacidad de acarrearlas, pero un barco de estos los mandás a pescar y hace un par de faenas en el año y podés producir hasta 12,000 toneladas. Si esto se desarrollase se presentará la oportunidad de construcción de plantas atuneras en Nicaragua, lo cual generaría mucha divisa y mucho empleo, pero para eso hay que crear condiciones”, enfatizó Aguirre.
Graficó la inversión atunera como un ciclo. “Tenemos que comenzar por atraer a la gente que son los que invierten en el barco para darles el abanderamiento, prestarle nuestra capacidad de acarreo. Una vez que los tenemos enamorados, decir, si alguien quiere tener una planta atunera en Nicaragua tiene que descargar aquí”, agrega.
FALTA DE TECNOLOGÍA
En cuanto a la acuicultura reconoció que existe el problema de la falta de tecnología adecuada para incrementar los rendimientos productivos puesto que aún se usa la tecnología de hace 30 años, lo que implica que las granjas tienen que estar recambiando el agua, lo que puede traer como consecuencia la introducción de nuevas enfermedades.
“Ahora existe nueva tecnología donde hay cero recambio de agua, se mete aireación bien pesada para poder oxigenar un camarón. Por ejemplo, con la tecnología actual, cuando siembran a 20 camarones por metro cuadrado, creen que es una maravilla, ahora están sembrando entre 100 y 200 camarones por metro cuadrado como en Belice”, comentó.
PISCICULTURA CON POTENCIAL
Leonel Aguirre, presidente de la Cámara de la Pesca de Nicaragua (Capenic), señaló que la camaronicultura atraviesa por un mal momento ante la caída del precio internacional del camarón en más del 40 por ciento motivado por la producción asiática que está invadiendo los mercados.
“El cultivo de peces es tan bondadoso que puede proliferar a nivel pequeño, si vos tenés una finquita —ya sea que quede o no a la orilla del mar— se podría asignar para que sean beneficiarias de algún financiamiento y transmisión de tecnología para que podás producir peces y vender tu pescado a alguna planta o exportador”.
Dijo que una hectárea de pila de peces con tecnología de punta, produce como un millón de libras de pescado.